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Una versión erótica de la última cena desata la polémica

Los comisarios de exposición del museo de la Catedral Católica de Roma sabían que sería arriesgado exhibir una versión homoerótica de la Última Cena de Cristo, pero no estaban preparados para una avalancha de mensajes indignados. El homenaje al artista austriaco Alfred Hrdlicka se ha convertido en una polémica sin precedentes en Viena.
El director del museo de la catedral y el cardenal Christoph Schoenborn, arzobispo de Viena, tienen que lidiar con las críticas de algunos visitantes al museo y páginas católicas.

La Iglesia retiró apresuradamente la obra principal, "una orgía homosexual" de los Apóstoles, tal y como la describió Hrdlicka, sólo una semana después de que la exposición "Religión, Carne y Poder" abriera, dejando una pared negra vacía en la entrada a la muestra, pero las protestas no se detuvieron.

El director del museo defiende la obra de Hrdlicka, "creemos que Hrdlicka tiene derecho a representar a la gente de esta forma drástica y carnal", afirmó Bernhard Boehler. "No veo ninguna blasfemia aquí", dice, señalando a una imagen de la Crucifixión que muestra un soldado golpeando a Jesús al tiempo que asía sus genitales.

Pero la obra más discutida fue "La última Cena de Leonardo, restaurada por Pier Paolo Pasolini", que mostraba a los Apóstoles haciendo cabriolas y revolcándose sobre la mesa de la cena y masturbándose entre ellos.

Hrdlicka dijo haberlos representado así porque no había mujeres en la obra de Da Vinci que la inspiró. Comunista y ateo, Hrdlicka ha dicho que la Biblia es el libro más emocionante que ha leído nunca, y que la imaginería religiosa supone una parte central de su trabajo. BQM