Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La vida imposible del verdadero Harry Potter

Cuando en 1989 sus padres le bautizaron como Harry no sabían la vida que le esperaba. Todo comienza en 1997 cuando J.K. Rowling publica el primer libro de 'Harry Potter'. La coincidencia con el personaje principal de la saga ha costado a un joven de Posthmouth (Inglaterra) cientos de bromas y más de un disgusto. Además de coincidir en nombre y apellido, los dos Harrys tienen la misma cicatriz en la frente. Harry ha soportado risas de amigos, compañeros de trabajo e incluso de la que ahora es su novia. Según publica el diario 'Daily Mail', en la empresa para la que trabaja Harry es el único que tiene prohibido decir su apellido cuando se presenta a un cliente. Harry posee multitud de anécdotas pero guarda una con especial dolor: en el Posthmouth -equipo inglés de fútbol- no quisieron hacerle el carnet de socio porque consideraban que Harry se estaba riéndo de ellos.