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Nacha Guevara: "Veo un aburguesamiento en la comunidad gay"

Después de haber apoyado con firmeza desde tiempos inmemoriales todos los movimientos en contra de la discriminación de gais y lesbianas, Nacha Guevara ha pasado a relativizar su defensa de este colectivo. Según comenta ahora, a la vista de que su país, la República Argentina, también va a regularizar las uniones de personas del mismo sexo, el matrimonio homosexual, se ha sentido un tanto desencantada. Piensa que antes eran un movimiento más revolucionario. Sí al menos un colectivo que nunca aspiraría a precisamente a casarse:
"Encuentro una contradicción. La comunidad gay siempre quería ser diferente. Y ahora quieren ser iguales. Veo un aburguesamiento de la comunidad gay".
Porque Nacha aún mantiene intacto su pensamiento propio de la efervescencia ideológica de los años sesenta y, entre otras cosas, ha querido dejar claro que no le gusta la idea del matrimonio:
"La familia se puede formar sin papeles, no creo en la institución del matrimonio".
Nacha Guevara, a estas alturas de su vida, no se engaña. Dice que se imagina con los mejores hombres del mundo, los más bellos y valiosos sentados a su lado, pero que sólo se lo imagina por un rato. Luego sigue valorando más su soledad.
"Me gusta mucho la soledad, aunque tengo mis momentitos como todo el mundo".
Aunque eso no quiere decir que no valore la compañía de los animales. Tiene seis gatos. Porque es amiga de los felinos. Tal y como le ha espetado a Jimmy Giménez Arnau cuando ha sacado el tema de los perros: "No, yo soy de gatos".
 
Con esta mentalidad de la que presume, no es difícil entender por qué Nacha Guevara considera que lo más bonito que le han dicho en la vida es: "eres indomable". No en vano, siempre ha mantenido esa mentalidad contra capa y espada. Según dice ella: "De grande me imagino con mucho colorete y una vida un poco loca".
Cariño inmenso a España
Por lo demás, Nacha ha elogiado a España, un país que la recibe siempre con los brazos abiertos. Algo que le sigue conmoviendo. Como las noticias que publicó la prensa sobre que lograra llenar sus conciertos en nuestro país mientras la selección ganaba el Mundial de fútbol.
El atentado en el teatro
No es tan agradable, sin embargo, el pasado en su país de origen, Argentina, del que tuvo que huir amenazada de muerte por la extrema derecha. Llegaron a atentar contra su vida en un teatro con una bomba que mató a un operario de iluminación y, al día siguiente, en un manifiesto aseguraron que la ejecutarían en la calle.
Por estos motivos tuvo que salir del país en dirección a Perú donde le esperaba una desagradable sorpresa, ha contado, el mayor terremoto del siglo XX. Cuando ya pensaba que era ella la gafe, una carta de su amiga Nuria Espert que nunca olvidará la invitó a dirigirse a México donde ella y su marido se ocuparon de todo para que lograra instalarse en el país norteamericano.
Pese a todo, Nacha renunció y renuncia a hacer gala de su condición de víctima, según ha explicado, y ya en aquellos tiempos prefirió integrarse en México, no quedarse en el gueto de los exiliados argentinos. Una forma, quizá la más entera, de enfrentarse a los que querían erigirse en sus verdugos por su derecho esencial a pensar en libertad.