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Adriana y Diego, una relación difícil

La pareja de enamorados ha dejado aflorar su amor. Con temores de primerizos Adri y Diego han pasado su primera noche juntos. La joven se ha dejado seducir, se ha dejador llevar por la pasión y ha apartado los prejuicios que le impedían estar con Diego. Por fin llegó el gran momento.
Diego y Adriana dan sus primeros y titubeantes pasos como pareja, sobre todo al quedar al descubierto la inexperiencia de Diego en estas materias. Su primera noche de amor y las dudas de Adriana complican mucho las cosas. La joven se deja llevar por sus sentimientos y disfruta, por primera vez, de lo que siente por Diego.
La ausencia de Benito, la dulzura del jefe de personal con ella, sus continuas atenciones y su sensibilidad, han convencido a la dura mensajera. Tras varios meses enzarzados en continuas peleas, la mensajera ha desatado la pasión.
En un pequeño hotel de Mota del Cuervo, Adriana se ha lanzado. La noche era mágica. Lejos de Bulevar y de miradas indiscretas, Adriana no ha podido resistirse a los encantos de su amado, un Diego al que solo conoce ella, nadie más. La joven ha pasado la noche acurrucada en los brazos de un hombre diferente al que conocen el resto de empleados: un hombre sensible, dulce, cariñoso...
Diego es otro cuando está con ella. El Diego duro, inflexible, frío se transforma a su lado. Balbucea, se vuelve vulnerable y con ella ha descubierto que aún conserva la capacidad de amar. Pero Diego quiere más, no se conforma con pasar una noche y, a su manera, pide salir a Adriana. La joven vuelve a dudar pero gracias a la ayuda de Olarte, Adriana cree que puede confiar en su caballero andante.
La mensajera se lanza al vacío. Acepta a Diego sin reservas y se entrega a él en cuerpo y alma. Diego lo ha conseguido: YA SON NOVIOS.
Ahora llega lo más difícil. Diego tiene que mantener la chispa, enamorar a Adriana día a día y no fallarla. Sin embargo, Diego no puede renunciar a todo por su chica, la quiere pero también ansía el poder, volver a Bulevar por la puerta grande y dejar de ser el Jefe de Personal.
Sin embargo, su orgullo, su dignidad por recuperar lo que considera suyo y volver al poder pueden al amor en un principio. Recuperar la revista es demasiado importante para él. Diego no se siente capaz de perder todo eso por el amor de Adri y antepone sus sueños de grandeza al amor verdadero. Sin embargo, el amor le hace poner los pies en el suelo. La declaración de amor de Adriana le abre los ojos y cambia sus prioridades. Ahora le toca a Adriana.