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Adriana tiene miedo

A pesar de reconocer que ambos están profundamente enamorados, Adriana tiene miedo. Las continuas mentiras de Diego la hacen dudar a la hora de iniciar una relación con el jefe de personal.
Después de su cita, Adriana y Diego se dejan llevar por la pasión y se acuestan por segunda vez. La pareja parece que ha superado todas sus rencillas y se sienten más cerca que nunca.
Después de su cita, ambos se desnudan emocionalmente, se quitan las máscaras y asumen con honestidad brutal que están enamorados. Sin embargo, ambos son conscientes de la historia que tienen detrás, todo lo que ha sucedido.
La mensajera quiere a Diego pero tiene que ver si puede perder de un día para otro el miedo que le da el lado oscuro de Diego y si puede convertirse en su novia con todas las letras.
Mientras su amiga disfruta de su relación con Diego, Be sigue profundizando en su relación con su hermano. La periodista conoce cada vez mejor a Ángel y lo que descubre la obliga a evitar en lo posible cualquier roce con él, pero no hay manera.
Todo le molesta . El emotivo abrazo entre Be y su madre no parece alegrarle, aunque en realidad lo que ocurre es que se siente celososo.
Además la tendencia de Alicia de anteponer los negocios a todo lo demás, provoca la explosión del joven: en un cóctel con banqueros, entre ellos Giovanni Malatesta, Ángel acaba anunciando públicamente que es producto de la relación de Alicia con su chófer.
Por su parte, Richard está furioso con Chali por llevar a Lolo al casting a espaldas de Reme y él. Chali no lo entiende y no se da cuenta de que se ha metido donde nadie, ni siquiera Lolo, la necesitaba.
Finalmente, cuando abre los ojos y se da cuenta de su error, toma una resolución firme: irse del loft para dejarles vivir su vida y que sean Richard y Lolo los que se encarguen de la educación de Lolo, en familia.
Por su parte, Isabel está avergonzada: Nacho ha estado preocupándose por culpa del ridículo malentendido y además se ve obligada a explicarle que asiste con su marido a terapia de parejas. Afortunadamente, no pasa nada porque Nacho la entiende y no va a dejar de respetarla.