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Álvaro quiere las acciones de su padre

En el capítulo del viernes 11 de enero, la decisión de Francisco de ceder las acciones a Diego provoca una fuerte discusión entre Álvaro y su padre. Mientras, la relación entre Jota y Caye sigue en crisis porque la joven sigue teniendo problemas para asimilar la clase social de su chico.
Asustado por la amenaza de Diego y en un intento desesperado por ocultar a Álvaro que el director de Bulevar es su hermano, a Francisco no le queda más remedio que aceptar la propuesta de Diego: o su paquete accionarial o él mismo le contara a Álvaro el gran secreto de su padre.
El ex director de Bulevar no entiende el cambio de actitud tan radical en su padre y le intenta convencer que su decisión llevaría a la revista a un precipicio al otorgar a Diego  el control total y permitirle hacer y deshacer a su antojo. Atado de pies y manos por el miedo a que se descubra la verdad, Francisco no da marcha atrás en su decisión lo que provoca una discusión entre padre e hijo que termina con la exigencia de Álvaro de ser él quien se quede con las acciones.
Por su parte, Jota y Caye continúan viviendo en una crisis constante. La directora de contenidos, molesta por la negativa de Jota a alquilar un piso acorde con su nivel de vida, trata de convertirle en el novio ideal. Sin embargo, Jota fiel a sus principios y orgulloso de ser quien es, decide abrir un taller mecánico y convertirse en su propio jefe.  La decisión pilla por sorpresa a Caye, intenta convencerle de que no es lo más adecuado y a espaldas de Jota decide apuntarle a un curso de promoción que se ha convocado en la revista.
El ambiente en Bulevar está enrarecido. Diego ha cumplido su promesa y ha despedido a Marga. Gutiérrez se siente culpable por no haber podido evitarlo y pide a Nacho que le ayude. El eficiente abogado estudia el caso con detenimiento y le habla de un resquicio legal al que agarrarse para evitar el cierre definitivo de la cafetería de Bulevar.