Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Camarero?

Tras enterarse de la nueva ocupación de su hijo gracias a Gonzalo, Francisco se enzarza con una fuerte discusióncon Álvaro porque no entiende como ha podido caer tan bajo y aceptar un puesto como camarero en un bar.
Por otro lado, Carmelo, que va a jugar la final del campeonato de mus, está buscando un compañero que juege con él. Sin embargo, la labor no es fácil y parece que el padre de Bea agota todas las posibilides. Cuando parece que no queda nadie, Carmelo se ve obligado a aceptar el compañero que le propone su amigo Quico, el nuevo jefe de Álvaro. ¿Quién será ese misterioso compañero?
Mientras tanto, en Bulevar los empleados siguen enfadados por la decisión de Diego de instalar cámaras en los baños de la redacción. Por este motivo, Elena insiste a Guitérrez para que hable con el director y trate de poner fin a la persecución contra los empleados. Guti accede a hablar con Diego y le trata de convencer de que retire las cámaras de seguridad del baño porque suponen una intromisión en la intimidad de los empleados. Lejos de amilanarse, Diego hace gala de su maldad y trata de chantajear al jefe de personal a cambio de su colaboración.
Por su parte, Richard va a conocer al padre de Daniel y está muy preocupado por la impresión que pueda causar al banquero.