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Diego y Claudio, enemigos irreconcilliables

Aunque Diego sería capaz de hacer cualquier cosa por su chica, hay una que le cuesta especialmente: llevarse bien con Claudio le supone todo un problema.
Después de comprobar que Noelia no pudo robar su informe, Be confirma que Alicia está detrás del robo de las pruebas contra Malatesta. Aunque la periodista está acostumbrada a la utilización de estas artimañas por parte de su madre, la joven descubre con gran decepción que el autor material fue Ángel, que se ha convertido en todo un esbirro del lado oscuro.
Decepcionada, Be tiene todavía que afrontar otro mal trago y decirle a César que ya no hay pruebas y por tanto, tampoco artículo y que su cabezonería ha provocado que se queden sin reportaje. 
Por su parte, Adriana está muy feliz. Después de anunciar  que Diego y ella están juntos, la mensajera tendrá que aprender a lidiar con su padre y su chico. Los dos hombres de su vida le prometen por separado llevarse bien, pero es muy difícil.
Claudio, humillado por Diego al mencionar que es sólo un camarero al que contrató por enchufe, se siente muy tentado de volver a sus negocios sucios.
Por último, Nacho e Isabel están obsesionados el uno por el otro aunque intentan ocultarlo con todas sus fuerzas. Cada uno por su lado, se sinceran con César y Chali respectivamente, y deciden estrategias opuestas para enfrentarse al problema. Desafortunadamente, las dos fallan estrepitosamente en cuanto surge entre ellos cualquier contacto físico.