Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Expulsada de una cofradía

Lo último sobre el conflicto entre la Iglesia y el colectivo homosexual ha ocurrido en Abenójar, donde una lesbiana ha sido expulsada de una hermandad religiosa. El Obispado de Ciudad Real ha obligado a la Hermandad de la Virgen de la Encarnación a prohibirle a María Reyes su participación por ser lesbiana.
La afectada de 54 años contrajo matrimonio civil con su novia, en febrero 2007, con la que llevaba quince años de relación y convivencia. En agosto de ese mismo año se le notificó que iba a ser dada de baja en su hermandad por parte del Obispado de Ciudad Real por 'escándalo público'. Todo esto sucedió después de que fuera nombrada vicesecretaría de su junta directiva.
Ese cargo no lo puede llevar a ha acabo porque María se encuentra en una "situación irregular" para la Iglesia. Esta mujer se siente defraudada por la decisión que se ha tomado ya que la tradición cristiana la ha vivido desde pequeña y siempre se ha considerado muy católica. Asegura que lo está pasando mal por su familia y amigos, y su pueblo, en general, le apoya.
A pesar de ser expulsada, María Rey participó en los actos religiosos y en la romería en honor a la Virgen de la Encarnación. Pero ahí no quedó la cosa ya que sus simpatizantes decidieron llevar una colorida camiseta verde para apoyar a esta mujer. En ella había un claro mensaje: 'Encarnación sin discriminación'.
Como era de esperar, María ha recurrido a la decisión de expulsión que adoptó la Hermandad y ha advertido que si no se convoca otra asamblea acudirá, finalmente, a la vía judicial.