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'MIR': El aprendizaje y la convivencia entre varios jóvenes aspirantes a médico

Algunos de los residentes de MIRARCHIVO TELECINCO
La lucha por ser los mejores, la ilusión por superarse en cada uno de los casos que afrontan, la convivencia maestro-alumno en la que se mezcla la experiencia con las ganas de aprender, la rivalidad entre los aspirantes a médico, los celos profesionales, los desencuentros, las traiciones, el desamor, el compañerismo, la medicina por vocación: Este es el punto de partida de MIR, la producción de ficción nacional de Telecinco, en colaboración con Videomedia, que la cadena emite los jueves en horario Prime time
MIR, que afronta ahora su segunda temporada, da a conocer el desarrollo vital de varios jóvenes aspirantes a médico que comparten hospital universitario. Los cinco médicos residentes poseen una pasión en común: la Medicina. Día a día luchan por superarse, su motivación crece ante cada nuevo caso que cae en sus manos, duermen poco, estudian mucho y comen mal. Todos ellos mantienen una relación de amistad no exenta de rivalidad.
Junto a sus médicos adjuntos, papeles interpretados por Amparo Larrañaga, Daniel Freire, Beatriz Argüello y Luis Marco, aprenderán todo lo relacionado con el diagnóstico clínico y el trato con el paciente y, de paso, a ser adultos.
De la relación de estos dos mundos, obligados a convivir en un hospital universitario que combina la docencia con el ejercicio propio de la profesión, nace la mirada humana, comprensiva, a veces con toques de humor, otras absolutamente dramática de MIR. A pesar de los miedos e inseguridades que les embargan, los protagonistas toman decisiones clave para salvar la vida de sus pacientes, al tiempo que conocen el peso de la responsabilidad, maduran personalmente y dan un nuevo giro a su existencia.  
 
Innovación estética y técnica en el decorado de MIR
La cuidada e innovadora escenografía de MIR constituye uno de sus elementos distintivos. La Maternidad madrileña de la calle O'Donnell, de reciente construcción diseñada por Rafael Moneo, ha servido de inspiración para la creación del plató de la serie.
Un doble espacio a dos alturas de 2.000 metros cuadrados que destaca por su versatilidad. Dicho espacio recrea las siete plantas del centro hospitalario y cada uno de estos 'pisos' se identifica con una especialidad médica en función del color de sus paredes. Un juego de paneles móviles intercambiables da lugar a los distintos sets en los que se desarrolla cada una de las tramas.
Otra novedad del plató tiene que ver con los quirófanos, uno de ellos con gradas a dos alturas y con un ascensor de uso real, donde los aprendices de médicos siguen en directo las operaciones.