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Lo que Marina no soporta

Marina es una mujer llena de deseos, ambiciones y sueños sin cumplir. Quiere vivir, estudiar, viajar, salir... pero su marido se niega a seguirle en la realización de estas metas. Los hijos, el fútbol y su falta de romanticismo son los principales obstáculos que habrán de salvar.
Tras largos años de convivencia, es muy fácil perder el romanticismo pero para Marina el caso de Roberto sobrepasa los límites. Roberto no tiene palabras amables, no muestra detalles, no habla con cariño a su mujer... "Cariño tengo la necesidad de saber si nuestro matrimonio está sirviendo para algo" y la respuesta que ella esperaba cargada de pasión, se transforma "Pues claro, para desgravar a Hacienda, "¿Te parece poco?". Marina se indigna ante estas respuestas y pregunta a Roberto "¿Por qué no me dices algo con amor?" lo que despierta la inspiración de Roberto que únicamente responde: "amor-tiguador"
Prohibido ser madre  
Llegada a una edad, Marina ha decidido ser madre, pero Roberto se ofrece a ser el bebé de la casa "no hay problema, compras unos dodotis, me los pones a mí yo me meo encima y me cambias en la mesa de la cocina". Pero el sarcasmo no es suficiente y, como si se tratara de la pregunta más trivial del mundo Marina indaga directamente "Roberto, ¿Por qué no tenemos un niño?", Roberto no logra comprender a su mujer: "Eso es lo que te pasa cuando te tiras mucho tiempo bajo la ducha, se te reblandece el cerebro.".
Ante su negativa, Marina decide darle un pequeño susto a su marido ¿cómo reaccionaría si ella quedara embarazada?, "Roberto, el predictor se ha vuelto rosa" y la reacción es desproporcionada, "¡Y yo negro!", Marina continúa su particular lucar "a mí me haría mucha ilusión tener un hijo" pero Roberto tiene otros sueños "y a mí tener un jet privado, como Julio Iglesias. Es muy pronto, somos demasiado jóvenes" ¿a los cuarenta?
Adiós líbido
El problema no es sólo que no quiera tener hijos, es que además no responde a sus insinuaciones sexuales. Marina intenta revivir la pasión de su marido, le habla, se insinua e incluso se disfraza pero no consigue nada lo que la exaspera "¿Qué pasa que no te gusto? ¡Tengo 42 años, soy una mujer sexual, y tengo mis necesidades. Esos 20 segundos de mierda se han acabado. A partir de ahora de 'instinto básico' para arriba. Hasta que los ojos me hagan chiribitas!"
Agrio carácter
Además de no querer tener hijos, no querer hacer el amor... Roberto siempre está de mal humor lo que hace pensar a su mujer "no tendrás una úlcera ¡que estás siempre de mala leche! pero Roberto cree que su enfermedad es muy distinta "Yo lo que tengo es una hemorroide en el matrimonio".
Y más fútbol
Pero lo que sin duda Marina no aguanta es ver a su marido sentado en el sofá, con la mirada fija en el televisor, gritando a unos cuantos jugadores y engullendo todo tipo de comida basura. El fútbol, deporte nacional para Roberto, es el principal problema de su matrimonio, "¿Por qué te pasas la vida viendo el fútbol?", la respuesta es simple "Porque ellos no me contestan".
La virgen del paño
Marina quiere hacer realidad sus sueños. El problema es que son muy caras y su marido no está dispuesto a subvencionarlos, pero ella insiste "Roberto, ¿Dónde me vas a llevar de vacaciones?", "Pues mira, si no me hubieras pintado la casa, tapizado el sofá, acuchillado el parqué y cambiado la cocina, adonde nos hubiera dado la gana"
¿Convertirán las problemas a esta pareja en enemigos irreconciliables?