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Momentos clave

La muerte de Lucía, la pérdida de la taberna, la ruptura definitiva de Raúl y África tras la aparición de un tercero en discordia (Manu), el nacimiento del primer hijo de Santi y Lourditas, la llegada de Celia y Ana... La  sexta temporada ha estado plagada de momentos cruciales que han conmocionado la vida en Santa Justa.
  

Diego y Lucía disfrutaban de una etapa de armonía conyugal plena con una única preocupación en mente: los apuros económicos que atravesaba la familia derivados de la pérdida de la taberna. En el plano personal, el matrimonio sufrió una pequeña crisis de edad cuando Marcos y Eva les convirtieron en abuelos con el nacimiento de su hija Chloé. Pero la felicidad de la pareja se truncó con el accidente mortal de Lucía. Meses después y gracias al apoyo incondicional de su familia y sus amigos, el tabernero logró reponerse e iniciar una nueva etapa. A ello le va a ayudar en gran medida la llegada al 'Garcilaso' de dos bella mujeres, Celia y Ana.

Los hermanos Serrano recuperan la propiedad de la taberna

Tras perder la propiedad de la taberna, Diego y Santiago continuaron trabajando en el local que fundó su padre en calidad de asalariados. Emilia (Pilar Castro), la nueva propietaria de la taberna, se hizo cargo de la gestión del establecimiento, labor criticada por ambos hermanos. Posteriormente, Diego empleó el dinero de la indemnización del seguro de vida de Lucía para recuperar la propiedad del local. Diego pierde a Lucía
Santiago y Lourditas, padres primerizos 

El nacimiento de Santiaguín, el primer hijo de Santiago y Lourditas, coincidió con el fatídico día en el que Lucía perdió la vida. Encantados con la llegada al mundo del pequeño, el matrimonio decidió contener su alegría y retrasar la fecha del bautizo hasta ver a Diego más animado. Posteriormente, una gran inquietud asaltó a la pareja cuando unos análisis revelaron que el niño tenía el RH diferente al de sus padres.  
La inestabilidad laboral se ha cernido sobre los Martínez  

Tras perder su fortuna, Fiti se vio obligado a aceptar empleos con un bajo nivel de remuneración hasta su debut como camarero en la taberna junto a Diego y Santiago, puesto que abandonó para fichar como mecánico en una franquicia. Al igual que él, su hijo Raúl saltó de un trabajo a otro: primero como cobaya humana en un experimento clínico, luego como cobrador de morosos y más tarde como becario en una empresa.
Guille, obsesionado con reconquistar a Teté  

La rivalidad entre Guille y Manu se inició cuando Teté empezó a sentirse atraída por su primo. A partir de ese momento, Guille aprovechó cualquier ocasión para desprestigiar al recién llegado ante los ojos de la joven. La menor de las Capdevila recibió un varapalo cuando descubre a Manu con África, pero el fin de esta relación y el contagio por varicela de ambos propició un mayor acercamiento entre Teté y su primo. Incapaz de resignarse, Guille puso en marcha un plan para reconquistar a la joven.