Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Nacho quiere luchar por Isabel

Aunque Isabel se decanta por salvar su matrimonio, Nacho decide ir a por todas con la directora de Bulevar. Mientras, César hace lo propio con Be, la única mujer que le ha conquistado.
A pesar de su desliz y de sus sentimientos, Isabel está decidida a seguir adelante con Mario. La directora de Bulevar marca las distancias con Nacho y apuesta decididamente por su matrimonio y su familia.
En principio, Nacho acepta la decisión de su jefa y se mantiene al margen, aunque no puede evitar sufrir en silencio. Sin embargo, sus sentimientos son más fuertes y sugestionado por César, decide pasar a la acción haciéndole un audaz regalo a Isabel.
El abogado está dispuesto a luchar por Isabel pero la súbita aparición de Mario aborta la operación antes de que Nacho haga el más espantoso de los ridículos.
Por su parte, César tampoco anda muy boyante. Tras negarlo rotundamente y presumir de que él no es un hombre de una sola mujer, el reportero descubre que está realmente enamorado de la rubita.
Guiado por Nacho, el periodista decide afrontar esta situación inédita para él. El joven hace acopio de coraje y se declara a la antigua usanza con la intención de conquistar a su amada. Sin embargo, Be le infringe una herida para la que el curtido reportero no está preparado.
Mientras, a base de esfuerzo y grandes dosis de sutileza femenina, Chali y Adriana logran que se termine de pintar el piso sin que la sangre llegue al río. El buen hacer de las dos féminas consigue que la relación entre Diego y Claudio vaya a mejor: no sólo empiezan a tolerarse, sino que hasta parece crecer entre ellos una especie de camaradería. Sin embargo, este buen rollo entre ellos no será más que un puro espejismo, pues el eterno lado oscuro de Claudio, una vez más, acaba saliendo a la luz.