Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Lo que Paca no soporta

Tras cuarenta años en los que has compartido hasta el más mínimo detalle de tu vida, llega el momento de emprender el vuelo sola, hacer aquello que nunca has podido hacer y superar los obstáculos... Para, Paca el mayor obstáculo es su marido al cual, ¡no soporta!
Llegada cierta edad, cuando las preocupaciones han desaparecido, quieres salir, ir al bingo, disfrutar con hombres jóvenes... Olvidar todo aquello que te ha atado durante tu vida.
Este es el caso de Paca, quiere emprender una vida nueva, pero parece que su marido no está dispuesto a que Paca emprenda una nueva vida sola.
Los sarcasmos inundan la convivencia, lo que antes era maravilloso se torna inaguantable y Paca le recuerda continuamente a su marido qué no soporta de él.
Una vida sexual distinta
El apetito sexual no desaparece, sencillamente aburre. Paca le pregunta despreocupadamente a su marido, "Natalín, ¿te apetece hacer el amor?" Natalio, sorprendido, niega pero la intención de Paca no era revivir la pasión perdida hace tantos años, "A mí tampoco".
Tan descontenta está con su vida sexual que, la aspirante a viuda, amenaza a su marido casi a diario con acudir a un espectáculo de streaptese.
Que se divierta sin ella
Pero, a pesar de querer emprender una nueva vida en solitario, Paca espera impaciente hasta que su marido llega a casa. Pero éste llegará borracho de una cena de empresa lo que acabará con su paciencia.
Que se haya jubilado
1 Tras una larga vida dedicada al trabajo, llega el momento de disfrutar. Pero la jubilación no siempre es un alivio, en muchas ocasiones supone la pérdida de la excusa ideal para no acudir al 'feliz' hogar conyugal. Pero, si la convivencia era ya difícil cuando apenas se veían a lo largo del día, con la jubilación han de soportarse a cada momento.
Deseos de enviudar
Dados los continuos problemas, Paca ansía el día en que Natalio, "¡Por fin estires la pata!". No se trata de un deseo secreto, ella le pregunta cada día a su marido si se encuentra mal, lo que no indica preocupación por su bienestar. A tal punto llegan sus extravagancias que decide regalar a su marido el jarrón para sus cenizas.
Un matrimonio difícil que aparentemente quieren emprender una nueva vida pero que, sin embargo, han encontrado en sus discusiones la mejor forma de quererse.