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Richard y Daniel se casan el 15 de febrero

Parecía que en la vida de Richard no había tiempo para el amor. Salvo Alan Vázquez, no le habíamos conocido novio, amante o admirador alguno al creativo. De pronto, un joven banquero cambió su vida.
Joven, guapo, con éxito, divorciado de su primera esposa y prometido de Cayetana de la Vega. Nada hacía presagiar el giro que daría su vida tras el abandono de la Directora de Contenidos de Bulevar 21. Apesadumbrado y dolido, busca consuelo y una explicación en los amigos de Caye, ¿quién le iba a decir que el mejor consuelo posible y la persona que le ayudaría a superar este trance sería Richard?
Estábamos en el mes de noviembre de 2007 cuando el banquero fue plantado por Caye y en contra de todo pronóstico, Richard y él se convierten en inseparables. La pareja de amigos estrecha tanto su relación que un día cuando están solos en el loft se dejan llevar por sus impulsos y se besan.
Pero el banquero no está preparado e intenta volver con Caye. La aparición de Richard en el peor momento frustra sus planes. Daniel está confundido, se debate entre los sentimientos y la razón.  El creativo no se da por vencido: ha caído rendido antes los encantos del banquero y no piensa quedarse sin él, sobre todo, porque está seguro de que Eche es gay.
Richard trata de hacerle ver que es homosexual y lo que es más importante, que siente algo por él. Sin embargo Eche se resiste, no está preparado. El primer desencuentro se produce: Richard no piensa aguantar que le hagan de menos y asegura que no volverá a verlo.
Poco a poco, Daniel va asumiendo su nueva condición. Los encuentros con Richard se suceden, pero sigue sin dar el paso de 'salir del armario'. Le pide tiempo, necesita asimilar la nueva situación antes de hacerla pública.
Los encuentros furtivos, el secretismo , las apariencias, las dudas... Richard trata de hacerle ver a su chico que debe concederse a sí mismo la posibilidad de ser feliz. Sin embargo, la doble vida de Echegaray y unos poco acertados comentarios homófobos de un amigos acaban por provocar la segunda crisis y distanciamientos entre la pareja.
Las rupturas y los acercamientos se suceden y la tensión de la situación provocan que Richard confiese a Caye y Bárbara la verdadera identidad de su misterioso amante. La comprensión de Cayetana y Bárbara y, sobre todo, el amor hacia Richard, consiguen que Daniel vaya aceptando la nueva realidad de su vida, aunque todavía la relación debe mantenerse en secreto: Daniel no cree que el mundo en el que se mueve aceptara su homosexualidad.
Parece que el acercamiento es definitivo, que Eche ha asumido su condición y que la pareja no se va a separar. Pero su relación está llena de complicaciones y además Richard dispara a su suegro en una cacería. Por si fuera poco, un nuevo enemigo complica más su relación: Diego. El director de Bulevar 21 es retorcido y no duda en hacer uso de todo tipo de artimañas para conseguir un crédito para la revista.
Las imágenes de la discordia
Y es que la relación entre Daniel y Eche no es un camino de rosas y menos si Diego se cruza en tu camino. El director de Bulevar siempre consigue lo que se propone, independientemente de los daños colaterales que provoquen sus actuaciones. Gracias al control férreo que quiere ejercer en la plantilla instala un circuito de cámaras que le da la clave del éxito en su maquiavélico plan.
Unas indiscretas imágenes de Richard y Eche en el ascensor facilitan el chantaje: o le conceden el crédito o Echegaray padre descubrirá la orientación sexual de su hijo. Atenazado por el miedo, Daniel pide consejo a su novio, quien le convence para que de el gran paso: contarle a su padre que son pareja.
Todo aclarado. Superado el miedo, le cuentan a Echegaray padre la verdad sobre su relación. Todo ha terminado, ya pueden disfrutar de su amor. Al menos, eso creían ellos. Diego va un paso más allá y amenaza con hacer públca la relación.
La relación se rompe . El padre de Daniel le da un ultimatum: heredará el banco con la condición de que temine su relación con Richard. Daniel se siente acorralado, quiere a Richard pero aún le cuesta asimilar que su vida privada se aire en su revista; además toda su vida ha sido educado para suceder a su padre al frente del BCA y no puede defraudarle.
A pesar del amor, Diego vence. Daniel abandona a Richard. Todo ha terminado y ya no hay vuelta atrás. El creativo dimite y tiene la intención de marcharse a Nueva York para iniciar una nueva vida. Todo parecía perdido, sin embargo el destino es caprichoso y una oportuna aparición de Richard cambiará la vida de nuestros protagonistas para siempre.