Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¡Vaya semanita!

En el capítulo del 21 de enero, el destino hace que Álvaro se convierta en el camarero de Bea y Nacho en una cena muy especial para la pareja.
Cuando parece que la vida de Álvaro va a dar un giro radical y que el ex director de Bulevar ha decidido empezar de cero, el caprichoso destino hace que su pasado reaparezca en escena una y otra vez. Lo que menos esperaba Álvaro era que en su primer día de trabajo aparecieran en el restaurante donde trabaja Bea y Nacho con la intención de celebrar allí su primer mes juntos. 
Como cabía esperar, la situación no es agradable para ninguno de los tres y termina provocando un nuevo enfrentamiento entre Bea y Álvaro, quien considera que todo el mundo es culpable de sus males.  
Aunque Álvaro trata de mantener en secreto su nuevo trabajo como camamero, su inseparable amigo Gonzalo descubre la nueva situación laboral de su amigo. Ante la noticia, no da crédito y cree que amigo no está bien, que algo ha ocurrido para aceptar un trabajo de un nivel tan inferior a sus expectativas. Preocupado por lo que pueda pasar, Gonzalo acude inmediatamente a . contárselo a Francisco
Mientras tanto, la relación entre Richard y Echegaray parece estancarse. Cuando no es una cosa es otra, pero siempre hay algo que se interpone en su felicidad. Sin embargo, Richard no se da por vencido y organiza una cena íntima con Daniel para reconciliarse. Parece que todo va sobre ruedas pero la inorpotuna aparición de Cayetana y Bárbara provocará el enfado de Echegaray, que tendrá que soportar las impertinencias de la rubia.
Por otro lado, la tensión en Bulevar parece no tener fin y los empleados no pueden tomarse ni un momento de relax con tanta cámara. Todo parece cambiar cuando el 'Club de las Feas' descubre que Diego no tiene el control total: el baño de Bulevar 21 está libre de cámaras y se convertirá en el nuevo punto de reuniones de los empleados, un sitio donde se pueden desahogar y liberar de la tensión por unos momentos. Sin embargo, la alegría les durará poco.
Tras enterarse de la nueva ocupación de su hijo gracias a Gonzalo, Francisco se enzarza con una fuerte discusióncon Álvaro porque no entiende como ha podido caer tan bajo y aceptar un puesto como camarero en un bar.
Por otro lado, Carmelo, que va a jugar la final del campeonato de mus, está buscando un compañero que juege con él. Sin embargo, la labor no es fácil y parece que el padre de Bea agota todas las posibilides. Cuando parece que no queda nadie, Carmelo se ve obligado a aceptar el compañero que le propone su amigo Quico, el nuevo jefe de Álvaro. ¿Quién será ese misterioso compañero?
Mientras tanto, en Bulevar los empleados siguen enfadados por la decisión de Diego de instalar cámaras en los baños de la redacción. Por este motivo, Elena insiste a Guitérrez para que hable con el director y trate de poner fin a la persecución contra los empleados. Guti accede a hablar con Diego y le trata de convencer de que retire las cámaras de seguridad del baño porque suponen una intromisión en la intimidad de los empleados. Lejos de amilanarse, Diego hace gala de su maldad y trata de chantajear al jefe de personal a cambio de su colaboración.
Por su parte, Richard va a conocer al padre de Daniel y está muy preocupado por la impresión que pueda causar al banquero.
Al encontrarse con sus rivales, los hermanos Carreño, Carmelo, que cada vez se muestra más comprensivo con Álvaro, y el joven ex director de Bulevar aprovechan la ocasión para asustar a sus rivales en la final de mus  y convencerles de que Álvaro es un jugador de mus recien salido de la cárcel. La pequeña mentira se convierte en realidad  y a pesar de no ser un gran jugador de mus,  a ganar la final del campeonato convirtiéndose en su nueva pareja.  Álvaro ayudará a Carmelo
La complicidad entre la extraña pareja irá en aumento y el padre de Bea deja su rencor de lado y trata de reinciar su amistad con el ex director de Bulevar. Para preparase para la final, hay que trabajar duro y entrenar y a Carmelo se le ocurre que el lugar idóneo para practicar antes del gran duelo es su propia casa. Es allí donde se encuentrar y entre partida y partida, Carmelo revela al ex de su hija algo sobre Bea que devolverá la esperanza al ex director de Bulevar. 
Mientras tanto, los trabajadores de Bulevar se sublevan e idean un plan para hacerse con el control de las cámaras  y elaboran un mapa con los ángulos muertos que no son controlados por Diego. El plan tiene éxito, pero olvidan un mapa en la fotocopiadora y son descubiertos por Guti, quien toma medidas inmediatamente.
Por su parte, Diego trata de conseguir un crédito para Bulevar 21 y conociendo la amistad entre Richard y Daniel, decide enviar al creativo de la revista como representate. Es así como Richard se ve obligado a acudir a una cacería con toda la familia de su novio, incluido el padre.
La gran final se acerca y aunque Bea está cansada de ver a Álvaro acepta que es el compañero de mus de su padre y trata de sobrellevar su presencia en casa. La joven se encuentra en un situación muy incómoda y se desahoga con Carol y Nacho, quienes la convencen para que asista a la gran final y apoye a su padre en un momento tan importante para él.
Entretanto, Diego sigue preocupado con la posible negativa del BCA y no para de acosar a Richard y Echegaray. Sus peores presagios se hacen realidad y finalmente el banco deniega el crédito que necesita para Bulevar. Ante esta situación, Diego que es consciente de que el incidente en la cacería ha sido fundamental en la decisión del banco, desvela el gran secreto de Echegaray: Daniel es gay y está saliendo con Richard.
Mientras tanto, los empleados de Bulevar celebran su victoria ante Diego. Todos los miembros de la redacción celebran el trucaje de las cámaras con una improvisada fiesta en la cafetería. Sin embargo, cuando parecía que habían ganado, un nuevo error de Bárbara provoca que Guti y Olarte descubran la agitada reunión.
La gran final se acerca y aunque Bea está cansada de ver a Álvaro acepta que es el compañero de mus de su padre y trata de sobrellevar su presencia en casa. Lo que no sabe es que aprovechando la oscuridad, Álvaro propiciará un acercamiento entre la pareja. La joven se encuentra en un situación muy incómoda y se desahoga con Carol y Nacho, quienes la convencen para que asista a la gran final y apoye a su padre en un momento tan importante para él.
Entretanto, Diego sigue preocupado con la posible negativa del BCA y no para de acosar a Richard y Echegaray. Sus peores presagios se hacen realidad y finalmente el banco deniega el crédito que necesita para Bulevar. Ante esta situación, Diego que es consciente de que el incidente en la cacería ha sido fundamental en la decisión del banco, y utilizará el gran secreto de Echegaray para conseguir sus propósitos: Daniel es gay y está saliendo con Richard.
Mientras tanto, los empleados de Bulevar celebran su victoria ante Diego. Todos los miembros de la redacción celebran el trucaje de las cámaras con una improvisada fiesta en la cafetería. Sin embargo, cuando parecía que habían ganado, un nuevo error de Bárbara provoca que Guti y Olarte descubran la agitada reunión.