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El amo de Santa Justa

 

EL PRINCIPIO  
Tras la muerte de su primera mujer, Marta, el destino dio a Diego Serrano, un humilde tabernero, otra oportunidad. Lucía, un amor de juventud, se había divorciado y volvía a Madrid. Casi como si todos estos años no hubieran sido más que un largo paréntesis, la pareja retomó su relación y no tardaron en casarse.

UNO MÁS UNO SON SIETE 
Después de la boda,  Diego y Lucía se encontraron con cinco hijos viviendo bajo un mismo techo: Marcos, Guille y Curro por parte de él. Eva y Teté por parte de ella. Una familia extraña y no siempre bien avenida, que Diego siempre ha luchado por mantener unida

 

 ¡QUE ES TU HERMANA, COÑO!
Eva y Marcos al principio se llevaban a matar,  pero del odio se fue pasando poco a poco al amor. Al pobre Diego le dio un infarto al enterarse del "incestuoso" romance bajo su propio techo. Por si fuera poco, Guille y Teté también hicieron lo propio en la siguiente temporada, una relación llena de altibajos que promete subir de octanaje en los próximos capítulos.
 

UNA AMISTAD CON ALTIBAJOS
Fiti y Diego siempre han sido como uña y carne desde que eran muy jóvenes. Sin embargo, la vida les ha hecho pasar por visicitudes que ha puesto a prueba su amistad.

 De algún modo, Lucía pudo despedirse de Diego minutos después de que ésta muriera trágicamente en un accidente de tráfico. El cabeza de familia necesitó de todo el apoyo de los suyos para poder pasar página. No obstante el recuerdo sigue vivo en todos ellos.
  LA VIDA SIN LUCÍA

EMPEZANDO DE NUEVO
Finalmente fue Celia y no Ana quien triunfó en la batalla por el corazón de Diego. La séptima temporada de la serie ha venido marcada en buena medida por los escollos que ha atravesado una relación que finalmente ha llegado a buen puerto.