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El brutal asesinato de Aintzane Garay

Es sábado 15 de octubre de 2005, a las 5 de la madrugada la madre de Aintzane, una joven vizcaína de 26 años, se da cuenta de que su hija no ha vuelto a casa. Sus hermanos salen a buscarla y encuentran su coche, aparcado en un polígono industrial a 10 km de la casa de la chica.
 
 
Se trata de Mikel German, el ex novio de Aintzane, la policía confía en el sexto sentido de la madre y busca a Mikel, le cita en comisaría y descubre que con quien había quedado esa noche es con él. La Ertzaintza tiene a un sospechoso, pero aún no ha encontrado a la posible víctima.
 
La angustia de no saber nada de Aintzane termina 60 horas después de su desaparición. El doloroso abrazo entre el hermano de la joven y su tía revela el fatal desenlace. Aintzane está muerta, su cadáver está tirado en medio del monte.
 
 
Pero la policía ya no necesita su confesión para incriminarle. En la llanta delantera del vehículo de Mikel los investigadores detectan rastros de sangre que contienen su ADN y el de Aintzane.
 
Sólo falta encontrar el cuchillo, Mikel declara que lo tiró en este basurero. Los agentes pasan un día buscándolo, con detectores de metales rastrean metro a metro todo el vertedero pero no logran encontrarlo.
Dos años más tarde la familia de Aintzane se enfrenta por primera vez cara a cara con su asesino. Pese a su confesión inicial, Mikel decide ahora negar todos los hechos, pero las pruebas son inequívocas y el tribunal lo condena a 32 años de prisión por la violación y el asesinato de Aintzane.
Funeral de Aintzane. 19 de octubre de 2005
 
Los datos que se publican sobre la muerte de Aintzane son escalofriantes y sobrecogen a la población vasca. Muestra de ello es el multitudinario entierro de la joven, centenares de personas abarrotan la parroquia del pueblo donde vivía. La primera en salir es la madre, detrás de ella va el féretro, lo lleva uno de sus hermanos ayudado por los familiares más cercanos. Cuando acaba el funeral, la madre sumida en un profundo dolor intenta reunir fuerzas para aparecer frente a los medios de comunicación.1
 
 
En busca del asesino
 
Mientras en el laboratorio de la policía científica analizan todas las muestras que han recogido en la escena del crimen. En una encuentran algo, se trata de un pañuelo de papel que la Ertzaintza recoge a 150 metros del cadáver encuentran el ADN de Mikel German, es la prueba definitiva que confirma a la policía que Mikel German estuvo con ella en el mismo lugar donde murió. Al cabo de unas horas, la Compañía Telefónica envía a los investigadores toda la relación de llamadas de los móviles de Aintzane y Mikel.
 
El cerco contra Mikel se estrecha, todavía falta una prueba más. El coche llama la atención de los agentes desde el principio. Está tan limpio que creen que Mikel podía haberlo lavado a conciencia para eliminar pruebas así que deciden registrarlo usando las técnicas más avanzadas.
 
Los agentes comienzan a investigar y tras 48 horas encerrado en el calabozo Mikel se pone nervioso y decide confesar.
 
Así sucedió todo
A las 11 de la noche Aintzane sale de su casa después de recibir varios mensajes de su novio. Queda con él en una gasolinera de Bakio, Aintzane aparca su coche y se sube al coche de su novio. Ambos se dirigen al monte, la policía cree que por el camino los jóvenes inician una discusión. Tardan pocos minutos en llegar a una pista forestal. Mikel estaciona el vehículo en pleno bosque y obliga a Aintzane a bajar del coche amenazándola con un cuchillo. Ella está tan aterrorizada que no se atreve a huir. La lleva a un lugar apartado, la obliga a colocarse inclinada de espalda a él y la arremete. Después de violarla le clava varias cuchilladas en el cuello, ella intenta protegerse con las manos pero no consigue liberarse de él, ni evitar que la apuñale tres veces en el pecho. Aintzane cae al suelo, su cuerpo cae oculto entre la maleza, Mikel la deja atrás, se sube al coche y se marcha. En su huída se le cae el pañuelo de papel que contiene su ADN.2
Dos años después