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A casa por navidad

Las parejas quieren pasar la Navidad en familia, pero sus planes se verán truncados por un portero dolido tras no recibir el aguinaldo. Por primera vez, todos se unirán para pasar una no agradable pero sí inolvidable velada.
Navidad no fue un día de paz para las parejas. Una jornada muy larga en la que Miguel descubre que no tiene dinero para comprar el regalo de su novia. El escritor acude desesperado a su amigo Ramón, quien le propone una solución: trabajar como Papá Noel en un centro comercial.
 
Pero a Miguel le esperan muchas sorpresas ataviado con su traje rojo ya que, mientras sobre sus piernas sostiene a un ilusionado infante, descubre a Sonia con su ex novio. Él decide espiarlos a lo largo de todo el centro comercial y acabará huyendo de la policía convencido de que su novia le es infiel.
 
Sin embargo, Sonia tan sólo quería su ayuda para encontrar el regalo perfecto para Miguel. A quien no le gustan las navidades en absoluto es a Paca quien además odia que el espíritu navideño invada a su marido. Natalio es feliz durante estas fechas y deleita con villancicos a su mujer constantemente lo que termina con los nervios de Paca. Ella, a cambio, pide una cena muy cara.
 
Pero en la cena Natalio descubre que ha sido invitado como el mejor cirujano cardiovascular del país y tendrán que salir corriendo cuando todos descubran que no es esa su profesión, un hombre sufrirá un infarto y no podrá atenderle.
 
Las Nochebuena no fue más fácil para Roberto y Marina, sobre todo para el funcionario que ha de soportar cómo su mujer decora cada rincón de la casa con todo tipo de motivos navideños. Además la pareja roba una cara cesta de navidad del rellano y tendrá consecuencias y su dueña, la actriz Lina Morgan, reclamará lo que es suyo.
 
Una vez que todos han superado los obstáculos coinciden en el portal cuando van a salir a cenar. La sorpresa es que la cerradura queda bloqueada y no pueden salir, pero Marina se niega a no lucir su cesta y los invita a todos a cenar.
 
Una nada agradable velada en la que los matrimonios no dejan de lanzarse dardos y dan a conocer su relación al resto de parejas. Pero la catástrofe aún estaba por llegar cuando una de las vecinas reclama su cesta de navidad y Marina se niega a devolverla. El resultado es que la cena acabará con Roberto y Marina en comisaría.