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Un día desastroso para las gemelas

Rebeca, preocupada por su juicio. No tiene testigo.telecinco.es
Sara se las prometía muy felices haciéndole una encerrona a Rafa para que se encontrara con sus padres. Desde hacía mucho tiempo no se hablaba con ellos. No es para menos, cuando tenía 18 años se tuvo que ir de casa porque su padre no soportaba que se negara a cursar la carrera militar. Es más, Rafa se hizo objetor, humillando así a su padre, militar de relumbrón. Todos estos fantasmas del pasado vuelven, llaman a la puerta y se presentan ante Rafa por culpa de Sara.
En el desayuno la cosa no cuaja. Rafa no consigue reconciliarse con sus padres. Sara decide entonces optar por la huida hacia delante. Intenta dejar a Rafa a solas con su madre, Isabel. Esta vez la idea no ha sido tan mala. Se disipa levemente la tensión y su madre toma la decisión en firme de ver a su hijo más a menudo.
Poco después, Sara organiza una cena con la madre de su novio, Lourdes y Arturo para comentar los preparativos de la boda. Todo parece ir sobre ruedas pero un pequeño detalle lo echará todo por la borda. Una vez concluida la velada, Rafa duda sobre su deseo de contraer matrimonio.
Mientras tanto, sigue el problema de Rebeca con el conductor que la había atropellado. Tras comprometerse a defenderla judicialmente, Eduardo acompaña a Rebeca al lugar donde se produjo el accidente. Como ella sólo recuerda parte del atropello, el joven le informa que sin un testigo difícilmente podrán ganar el juicio.
Un mal día para nuestras gemelas.