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La doble vida de Rafa

Eduardo no está dispuesto a dejar que Rafa se lleva a Rebeca y con ella la empresa familiar. Para ello, le muestra a Rebeca un vídeo en el que el arquitecto está acompañado por un niño y por otra mujer.
Después de comprobar que Sara se ha decantado por Rafa, Eduardo decide ponerse manos a la obra y descubrir todo sobre el arquitecto. Afortunadamente para él, pronto tendrá un hilo del que tirar y poner al Rafa entre la espada y la pared.
El detective informa a Eduardo que Rafael se ve con otra mujer y se hace cargo de los gastos del niño de ésta. Convencido de la doble vida del arquitecto, Eduardo planea revelar esta información a la nueva Rebeca en la fiesta de aniversario de la constructora.
Mientras, la relación de Sara con sus nuevos padres mejora por momentos. La visita de Elías propicia una agradable velada en casa de Arturo que hace que, por primera vez, Sara se sienta como una más de la familia.
Entretanto, Rebeca sigue recibiendo sorpresa tras sorpresa. Tras descubrir que su madre le había estado ocultando como era en realidad, Rebeca se siente dolida con Toñi. Desorientada y con la única compañía de la foto de su padre y ella en un lago, Rebeca abandona repentinamente el barrio con la intención de aclarar sus ideas. Pronto, la gente de barrio descubrirá su nueva desaparición y Pepe Lee se verá obligado a informar a Sara de los nuevos acontecimientos.
Guiada por una intuición, Sara acude al lago en su busca. Allí encuentra a Rebeca y Toñi y escucha una conversación que la deja profundamente dolida. Su madre explica a Rebeca lo sucedido y la asegura querer más a la nueva Sara.
Destrozada, Sara decide definitivamente convertirse en Rebeca mientras su hermana acude a la plaza para enmendar con los vecinos los agravios que les causó en su vida anterior.
Entretanto, Sara acude a la fiesta de la constructora, donde se verá obligada a pronunciar un discurso. Gracias a su desparpajo y sinceridad, Sara saldrá al paso y convertirá su discurso en todo un éxito al decir que ellos son su familia y que esa es la vida que siempre había soñado.
Tras esto, Eduardo le enseña un vídeo en el que le muestra que Rafa se ve con otra mujer, Bea Cruz y un niño. Presa de los celos, Sara arremete contra el arquitecto y le acusa de llevar una doble vida.
Después de la escenita, Rafa intenta explicarlo todo: el niño es su ahijado y su padre murió en un accidente, por lo que él trata de ayudarles en la medida de lo posible económicamente. Sin embargo, las dudas comienzan a hacer su aparición. Rafa no entiende la reacción de Rebeca, pues ella lo sabía todo.