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Estoy embarazada y quiero tenerlo

Ezequiel Pérez Campos, presidente de la Fundación Española de Contracepción y ginecólogo, explica brevemente qué es lo que está pasando en el cuerpo de la mujer: "Por dentro empieza el proceso de la anidación y del paulatino crecimiento del embrión. El útero comienza a crecer con el embrión, el esbozo de la placenta y del saco amniótico". Y da algunos consejos a quienes decidan seguir: "Si continúas, ve a la matrona para que te marque pautas, te suplemente con ácido fólico y yodo, si procede y te dé los consejos pertinentes. Tras el primer trimestre, el embrión, ya formado, va creciendo y madurando como feto. En el tercer trimestre, ganará peso y se preparará para el parto y la vida extrauterina".
- Desgraciadamente no se puede ser adolescente y madre. Si has decidido ser madre, tendrás que dejar a un lado el deseo de hacer todo lo que hacen los amigos y amigas de tu edad: la marcha, la noche, las copas, los hábitos de comer y dormir a deshora" Un bebé conlleva atención, horarios rígidos, organización, higiene, cariño, tranquilidad, exclusividad.
- El tiempo que antes dedicabas a ti (ir de compras, hablar por teléfono, salir con amigas, maquillarte, depilarte...) se reduce considerablemente. No te abandones pero organízate para que tu bebé esté atendido, bien comido y limpio. Eres tú quien se tiene que adaptar a él, no él a ti.
- Pide ayuda a tu familia puntualmente pero intenta hacer las cosas por ti misma. Los bebés se unen afectivamente con quienes les cuidan.
- Los niños agobian a veces porque sus necesidades son muchas. Mantén la calma. Él no puede pedirte las cosas con palabras y sabe quejarse de otra forma que no sea el llanto. Irá aprendiendo a estar tranquilo si te ve a ti tranquila.
- Si puede implicarse el padre del niño en la crianza siempre será más fácil. Su responsabilidad es la misma en el mismo momento en que ambos decidisteis ser padres. Déjale que aprenda al mismo tiempo que tú.
- No dudes en pedir apoyo cuando te veas desbordada o cuando quieras, puntualmente, darte una vuelta. Si has decidido que tú vas a ser la madre de tu hijo la organización de tu vida tendrá que ser en torno a él.
- No te embarques rápidamente en otro embarazo. Tienes mucho tiempo por delante para volver a ser madre. Y aún te queda mucho que aprender como persona y como madre.
- Por último, no olvides que son los hijos quienes nos dan el titulo de madres. Día a día te lo tendrás que ganar. Y no hay nada más gratificante que cuando los niños descubren el significado amplio de la palabra "mamá"... y después te siguen llamando "mamá".
Necesito ayuda. ¿Dónde voy?
Francisca García, también ginecóloga y vicepresidenta de la Asociación de Clínicas para la Interrupción del Embarazo (ACAI), avisa: "El embarazo en una mujer adolescente se considera un embarazo de riesgo y deben de ser controlados en unidades especiales que se denominan de alto riesgo, por presentar patologías médicas propias (mayor índice de prematuridad, de cesáreas, etc.)".
 
Me lo quedo: ser madre adolescente
 
Una vez que una mujer decide continuar con el proceso de gestación, otros dos caminos se abren una vez que nazca el bebé: la maternidad o la adopción. Si se sigue el primero Ezequiel señala varios asuntos: "La naturaleza permite el desarrollo del embarazo desde edades precoces. Los riesgos suelen tener más que ver con un mal control del embarazo. Anemia, malnutrición y la denominada toxemia o gestosis (hipertensión y proteínas en la orina) son más frecuentes, así como las localizaciones anómalas de la placenta. Son menos frecuentes las malformaciones por alteraciones cromosómicas, como el síndrome de Down".
 
Pero Mara Cuadrado, psicólogo clínico de niños, adolescentes y familia, repasa una serie de aspectos a tener en cuenta:
 
Tener un hijo siendo todavía adolescente no es una noticia demasiado bienvenida en algunas familias. Por ello, hay varias fundaciones y asociaciones sin ánimo de lucro (en su mayoría entidades conocidas como 'provida') que se encargan de acoger a estas chicas, ofreciéndoles lo que en cada caso necesiten. En este mapa se encuentran muchas de ellas. Entre todos estos nombres destaca la Fundación Madrina por su inmediatez y por la diversidad de servicios que prestan a las futuras madres: desde acompañamiento a mujeres embarazadas y madres primerizas, apoyo psicológico y orientación laboral, hasta hogares de acogida.
 
En uno de estos pisos, situado cerca de Plaza de Castilla, en Madrid, convive con otras chicas M., de 17 años. Se quedó embarazada hace ya ocho meses y no lo confirmó hasta los cuatro. Decidió tenerlo, pero a sus padres no les pareció tan buena idea. "Soy muy testaruda y sabía que quería a mi bebé", cuenta, sentada en el salón, sin temblarle la voz. "Acudí al trabajador social de mi zona, que me recomendó que hablase con Conrado -el presidente de Madrinas-, y aquí estoy". Del padre no sabe nada, pero no cree que le haga falta. La relación con sus padres, que casualmente son adoptivos, mejora con el tiempo y "gracias a procurar no hablar del tema", pero no tiene intención de volver con ellos. Quiere empezar una vida independiente con su hija. Sorprende que siendo tan joven lo tenga todo tan claro.
 
Dar en adopción
 
Esta es una de las opciones menos comunes y más difíciles, y la que toma Juno en la película. En su caso, busca a una pareja para que sean los futuros padres del bebé. Esto se llama adopción directa y en España no es posible. Aquí lo más común es renunciar al niño en el hospital donde se va a dar a luz. En 2009, por ejemplo, un total de diez mujeres han renunciado a sus hijos en el hospital 12 de Octubre de Madrid.
 
1 Ana Díaz-Oliver Fernández-Hijicos, jefe de Servicio de Atención al Paciente del hospital 12 de Octubre de Madrid, explica que "existe un protocolo en la Comunidad de Madrid, del IMMF (Instituto Madrileño del Menor y la Familia) para ello. Al expresar la madre su deseo de dejar al recién nacido en adopción, se inicia dicho protocolo". Éste consiste en:
 
- Se separa a la madre del bebé. Los datos personales de la madre se tratarán con la máxima reserva prescrita por la ley.
 
- El trabajador social entrevista a la madre para informar del significado legal de adopción y procedimiento, valorar y confirmar la madurez de la decisión tomada libre y voluntariamente, una vez informada de las posibles alternativas a la adopción. Sin presionar a la madre en ningún sentido, respetando su decisión.
 
- Existen dos alternativas de firma de renuncia, en virtud de la edad de la madre si es mayor o menor de edad. Si es menor de edad, necesita la autorización de los padres o el tutor.
 
- La madre firma la renuncia, significando que el menor será tutelado por la Comunidad de Madrid.
 
- Se formaliza el ingreso del menor con nombre supuesto y apellidos de la madre, hasta el alta hospitalaria.
 
Mara Cuadrado aconseja "informarse bien, tanto de la adopción como de otras alternativas de protección social (ayudas económicas, residencias para ella y su hijo...) o de protección de menores (acogimiento con alguien de su familia, o con otra familia seleccionada por la administración). Ha de ser consciente que esta decisión conlleva la ruptura del vínculo materno. Es una decisión que requiere mucha reflexión y ser muy capaz de pensar por el niño, por su bienestar y por su futuro. Esta decisión debería tomarla siempre sin presiones de ningún tipo". Y una vez dado en adopción, la psicóloga argumenta que lo mejor es "pensar en que ha sido la decisión valorada como la mejor para su hijo y que ha sido tomada sin presiones de ningún tipo. Dejar que el niño tenga la posibilidad de crecer en una familia que pueda cuidarlo y quererlo es difícil pero creo que también denota una gran generosidad. Tendemos a pensar que dar a un hijo en adopción conlleva abandono y eso muchas veces no es así".