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El inspector descubre que Claudio no está contratado

Cuando Claudio ya daba saltos de alegría porque pensaba que no tendría que pisar más la cárcel, el inspector regresa al San Pancracio en el preciso instante en el que Chali, comentando la jugada, se jacta de la buena actuación que ha hecho pasar por el aro al funcionario, que se le había creído todo. De nuevo, el futuro de Claudio pende de un hilo.
Be consigue que Ana Prado confiese la verdad sobre Banderas: éste atropelló a su marido mientras conducía borracho y se dio a la fuga. Desde entonces, la viuda ha sufrido la extorsión del político para que guarde silencio. En 'Bulevar', Be escribe un artículo sobre el tema cuando aparece Banderas y la amenaza para que no lo publique; sin embargo, la familia Echegaray, más unida que nunca, se muestra firme en su decisión de sacar los trapos sucios del político.
Tras el intento fallido de engañar a su padre, Tania se derrumba y hace las maletas para volverse al pueblo con él, pero la sentida intervención de Benito ante ambos acabará convenciendo a los dos para que la aspirante a modelo se quede en Madrid y siga luchando por sus sueños.
En el 'San Pan', Claudio consigue a última hora un nuevo congrio. La ex peluquera y el ex convicto trabajan a destajo para servir una suculenta cena al inspector. Éste, impresionado, les confiesa que redactará un informe favorable sobre Claudio, pero Marcos vuelve al 'San Pancracio' para recuperar su móvil y sorprende a Chali narrando cómo han conseguido engañarlo.
Noelia aprovecha cualquier resquicio para acercarse a su presa, Nacho. Por su parte, Isabel sufre al ver cómo su ex pasa cada vez más tiempo con la directora de Marketing. Decidida, Isabel invita a Nacho a comer para confesarle sus sentimientos, pero Nacho cree que lo que ella pretende es castigarlo dándole más trabajo. Mosqueado, Nacho rechaza la invitación argumentando que va a comer con Noelia quien, victoriosa, presencia la escena.