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'Mi primera vez fue...'

'Mi primera vez fue...'telecinco.es
Ésta es una breve selección de los relatos sinceros y divertidos que nos hayan llegado a la web, pequeñas experiencias sexuales que han querido compartir con tod@s.
Capricho1985: Hola!! soy una chica de Huelva, y me gustaría contaros que me primera vez no fue nada del otro mundo. Más bien diría yo, que algo cutre. Tuvo lugar en un ático de un edicifio y a la hora de hacer el acto por primera vez: al principio fue tranquilito (vaya, como un tira y afloja) pero a los pocos segundos (ya que creo recordar que no duró ni un minuto de paciencia, fue más bien a lo bruto (lo defino como cuando al principio abres un bote de ketchup) es decir, le vas dando poco a poco pero cuando se te agota el colmo de la paciencia, hala a lo bestia y ya lo tienes. Fue algo desastre la verdad, pero eso sí él de compensación se llevó por mi parte una buena patada en los mismísimos
Javy22: Mi primera vez fue especial a la par que asquerosa, mi ex estaba tan excitada y gemía con tanta pasión que se le salió un moco que fue a parar en mi cara, jajaja. Estábamos en la posición de misionero y de la angustia que me entró creía que se me iban a engarrotar los músculos, ella empezó a reírse como una loca y yo más cabreado que un mono. Evidentemente se fue la pasión por ese día. ¡Madre mía que fracaso!
compi: Como no me cabe en 1.500 caracteres, voy a extractar lo que tengo escrito, espero que os guste. Tenía 12 años, era un poco joven, pero ya sabía que me gustaban los chicos. Solamente me podía fijar en ellos. Me gustaba hablar con ellos, me interesaban, me divertían. Un día, el colegio nos llevó a un centro juvenil, y nos regalaron una caja con 3 condones. Nos enseñaron a ponerlo, usarlo, desecharlo, etc. Me pareció curioso que nos lo enseñaran tan jóvenes, pero hace más de 11 años, alguno ya se había iniciado. Por la tarde, había quedado en la casa de un amigo, teníamos que hacer unos problemas de trigonometría. No sé qué pasó: si los triángulos nos pusieron cachondos, pero pasó lo que tenía que pasar. Mi compañero fue el que abrió el tema de los condones. Que para qué lo queríamos, etc., etc. Y nos pusimos manos a la obra con la clase práctica. Como no los íbamos a usar, decidimos probárnoslos. A ver qué pasaba. Él me miraba a mí y yo le miraba a él. Por primera vez dentro de mí surgió un calor extraño (como el que siento ahora que lo estoy recordando) y ese calor seguro que también lo sentía él. Él me sonreía, pero el lanzado siempre fui yo. Le besé y me arrepentí al momento. Me quité el condón, me quería ir... Pero él me agarró y me devolvió el beso. Nos penetramos, no sabíamos hacerlo, pero hicimos lo que pudimos, con paciencia y con saliva. Nos la mamamos, nos quisimos, nos abrazamos... era la primera vez en mi vida que sentía eso. Sé que no lo voy a olvidar jamás.
martinlc76: Mi primera vez fue a los 12 años, cuando cursaba 8º de EGB en un internado masculino. Por supuesto fue con un compañero del colegio, dos años mayor que yo, con el que previamente había compartido alguna masturbación mientras hojeábamos revistas porno. Él quería probar la penetración y yo probarla. Así que acordamos un encuentro en los baños de la sala donde los padres de los alumnos venían a visitarnos los domingos. Fue todo muy rápido y apenas me dolió el hecho de que me penetrara por primera vez (y eso que su miembro era bastante grande). Una vez que acabamos cada uno se fue por su lado. Durante los 10 minutos posteriores me sentí bastante mal, arrepentido y avergonzado. Pero luego pensé "qué bobada, si me ha encantado la experiencia". Así que fui en su búsqueda a la sala de recreo y le dije: "Cuando quieras repetimos". Y así ocurrió.
anonimatia: Noche cálida de verano. Todo fluye con normalidad. La playa, el restaurante, una cena romántica, el postre... ¡Qué postre! Son las 11 de la noche cuando terminamos de tomar el café y nos disponemos a dar un paseo por la playa. Los dos, cogidos de la mano y descalzos por la orilla decidimos tirarnos al agua. Me besa, y yo la beso. Era el momento y yo estaba decidido, pero ¿qué tenía que hacer? Los nervios me estaban comiendo por dentro, no tenía valor a decirle que era mi primera vez, y no estaba dispuesto a dejar escapar el momento que había estado soñando tanto tiempo con esa persona. Una caricia en la espalda fue lo que me hizo reaccionar. No tenía que demostrar nada, simplemente disfrutar y ser consciente que la importancia no estaba en el cómo sino en el quién. Nunca olvidaré lo que sentí esa noche y no por ser mi primera vez, sino por la magia que siempre recordaré.
triztriz: Mi primera vez, nerviosilla como imagino que el 99% de las mujeres, fue muy especial, por la forma en que mi actual marido me trató, pero el sitio, ejem... en la casa de unos amigos en una habitación sin cama, vamos que en el suelo con unas mantas, ya digo que el sitio no tan especial pero el momento muy dulce por quién era y cómo me trató.
Gracias por compartir vuestras experiencias.