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Un resquicio legal

En el capítulo del miércoles 26 de marzo, Gonzalo abandona Bulevar 21.
Gonzalo no aguanta más la situación con Diego en Bulevar. Sus chantajes y sus oscuras tretas a espaldas del resto del equipo de la revista terminan con la paciencia del director de publicidad, quien harto de las imposiciones y amenazas de Diego decide abandonar Bulevar 21.
Álvaro, metido de lleno en su intento por recuperar la revista, se enfada con su amigo porque esa decisión no ayuda a sus intereses. Sin embargo no servirá de nada y la decisión de Gonzalo parece irrevocable, sobre todo cuando recibe una suculenta oferta para dirigir una agencia de publicidad en México. El joven, deseoso de iniciar una nueva etapa, le presenta a Álvaro la oferta como una gran oportunidad de empezar juntos una nueva etapa.
Las cosas se ponen complicadas para Álvaro. Por si fuera poco, al varapalo que sufre por la decisión de Gonzalo hay que unir que las cosas con Olga no van demasiado bien. La fiscal comprende la decisión de Gonzalo y su punto de vista en torno a su marcha de la revista difiere mucho del de Álvaro, lo que provoca una nueva crisis en la pareja.
Mientras tanto, Bárbara sigue adelante con su boda y trata de impedir que su madre se presente al concurso de Miss Tijeras 2008, en el que ella y su futura suegra van a participar como jurado. La rubia teme que Chali le acabe contando a Mimí que es su madre, lo que frustraría sus planes de boda con Alejo.
Por su parte, la cita a ciegas de Elena no ha salido tal y como ella esperaba y resulta ser unfracaso. Para Elena, la diferencia de edad es un abismo y no ve futuro en esa relación. SIn embargo, las chicas la insisten en que debe darle otra oportunidad. Tras pensárselo, accede a una segunda cita la cual cambian la visión de Elena. La pareja conecta a la perfección y una nueva ilusión llega a la vida de la secretaria.
Finalmente, Bea encuentra un resquicio legal para poder celebrar poder celebrar un homenaje para Francisco en las instalaciones en Bulevar 21. Sin embargo, las cosas no van a ser sencillas porque Diego piensa impedirlo a toda costa. Por si fueran pocos los problemas para la directora adjunta, su relación con Nacho se complica aún más. La tensión con el abogado va en aumento y comienza a afectar a su relación laboral.