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El robo de la cámara

A pesar de las reticencias iniciales de Richard, Bea le convence para que participe en el montaje de Diego argumentando que tiene una solución para evitar que se publiquen las fotos que Diego tiene preparadas.
Con la ayuda de Nacho, la joven planea fingir el robo y quitarle al director de arte la cámara con las fotos, evitando así cualquier sospecha de su implicación en el montaje que planea Diego. El plan parece perfecto, sin embargo, la inesperda prudencia de Benito da al traste con sus intenciones.
Mientras tanto, Santi descubre que Bárbara ha robado el dinero de Chali y pone a la rubia entre la espada y la pared: o devuelve el dinero robado a su madre o le mostrará a Alejo una foto comprometida de su infancia. Sin embargo, la intervención de Santi no hubiera sido necesaria porque Chali, dolida por la traición de su hija, decide ser ella, quien descubra la verdad.
Mientras tanto, Álvaro no sale de su asombro al descubrir que el propietario del local es Diego de la Vega. Con la ayuda de Gonzalo, decide interrrogar a Olarte para descubrir que es lo que hay detrás de la venta del local y averiguar los verdaderos motivos por los que Francisco ha vendido el local a Diego.