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Cómo saber si ella entiende

Ni todo son camisas de cuadros y conflictos con la familia, ni todo son glamurosas mujeres en frack que se acuestan con presidentas de empresa. Los tópicos atraviesan el lesbianismo de igual modo que sucede con los catalanes, los vegetarianos o los amantes de los videojuegos, sólo que con el añadido de la invisibilidad y el morbo. ¿Cómo saber entonces quién entiende y quién no? ¿Cómo servirse de los tópicos sin que acaben por encorsetar?
No hace falta que te llenes de chapas con los colores del arco iris ni que te plantes una franela de leñador para dar muestras inequívocas de que a ti lo que te va es el rollo bollo. Cada cual es un universo y hay otras muchas señales que pueden aprenderse a interpretar. Eso sí, la realidad manda y hay un chiste muy realista que dice que las lesbianas tienen dos problemas, el primero saber que lo son y el segundo quién más lo es.
"Mis amigas y yo utilizamos medio en broma medio en serio una cosa que llamamos radar-sexto-sentido-lésbico, que es difícil de explicar y además no es infalible, pero que consiste en mezclar experiencia e intuición y estar abierta a los detalles", explica Paloma, una estudiante de veterinaria de 22 años. "Cuando tomas conciencia de que las lesbianas existen y de que van por ahí por el mundo del mismo modo que lo haces tú, abres los ojos y te fijas en el modo de moverse, lo que dicen, a veces la ropa es muy indicativa... No sé, básicamente consiste en observar", añade.
¿Cómo se liga entonces con una chica?
Las entrevistadas coinciden en que no hay un modo especial, pero que muchas veces lo difícil es determinar primero si "ella" entiende o no, porque, entre féminas, las actitudes son ambivalentes, está más generalizado el contacto físico y hay más muestras de cariño. Precisamente por ello, la facilidad de reconocimiento del "radar" decrece en contextos neutros como el trabajo, el supermercado o la universidad. Nada fuera del sentido común.
Sin embargo, el juego de la seducción entre dos que no se conocen (o se conocen poco) comienza, casi siempre, con el lenguaje no verbal y, más en concreto, con la mirada. Tanto si tienes pluma como si no, el dominio de ese juego puede llevarte a primera base si la intensidad es correspondida.
"No se trata de un intercambio de contraseñas, del tipo si te guiño tres veces es que te espero a la salida, sino más bien de un sonriente date cuenta de que estoy aquí y de que sé que tú estás ahí", dice Inés, peluquera de 24 años. "Luego búscate cualquier excusa para acercarte y empezar hablar, como pedir la hora o fuego. Nada fuera del tópico, lo que no quiere decir que no funcione", aconseja.
En el caso de que ya conozcas a ese alguien y que lo que quieras es asegurarte de que entiende antes de invitarla a un café, te pueden ayudar las referencias comunes, como puede ser la serie 'The L word', un tema de conversación como otro cualquiera que puede darte pistas, ya que no se trata de una serie precisamente de masas. O por lo menos no de masas hetero, porque millones de lesbianas de todo el mundo esperan el estreno en enero de la sexta y última temporada de esta serie de culto, que cuenta las andanzas de un grupo de chicas en L.A. "Si te dice que su preferida es Shane, Carmen o Bette Porter, las posibilidades crecerán exponencialmente", comenta entre risas María, arquitecta de 27 años.
En lo que también están de acuerdo es que entre las chicas hay diferencias con el modus operandi de la homosexualidad masculina a la hora del ligoteo, que suele ser mucho más directo. No es que a las chicas no les guste el sexo por el sexo (otro tópico muy extendido entre los varones), o que directamente queden para cuidarse los gatos y darse mimos, sino más bien que el sexo entre mujeres suele llevar un proceso previo de atracción más elaborado que entre los gays chicos. Como siempre, todo muy abierto a excepciones.
"Si le preguntas a una chica por dónde suele salir de fiesta y te responde "Chueca", esa gran password, no te confíes aún: puede ser una Mariliendres (dícese de la amiga hetero y monísima de chico gay) que conozca de la existencia de Shane, que suele dar mucho morbo, y además tenga la mirada intensa del miope", bromea María.
Fiestas para chicas
Visto lo visto, estamos más o menos como al principio. Los tópicos funcionan, pero a medias. Lo que sí suele ser infalible es acudir a alguna de las fiestas de chicas que se organizan en garitos de Madrid y Barcelona cada pocos meses. Más que nada porque, normalmente, no dejan entrar a chicos y se sobreentiende que eres lesbiana (o bi) desde la primera copa, con lo cual te ahorras un paso y solo queda lo de siempre, que le gustes a alguien que te guste. "Ya sería mala suerte que te fueses a fijar en la hetero que va a acompañar a su amiga de la infancia", advierte Paloma.
Para nota están además las raves anuales, como la madrileña '' y las catalanas '' (internacional, en un parque acuático de Barcelona) y '' (en Sitges). Nosotras somos todas Circuit The legent party
El cibernético puede ser otro espacio por explorar. Cómodamente y sin exponerte demasiado, la red te permite conocer gente (el chat de chueca.com es uno de los más concurridos) y darte a conocer (puedes crearte un perfil en chueca.com, o ). gaydargirls nosotras parship
Con todo, si al final nada de esto surte efecto, tampoco hay que perder la esperanza. Nunca se sabe dónde puede pasar algo interesante y a quién puedes, por fin, ayudar a cumplir sus fantasías, ¿qué chica no se ha preguntado alguna vez cómo sería montárselo con otra mujer?.