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El secuestro de Olot

'El Puzzle Blanco' se adentra en uno de los secuestros más largos de la historia de nuestro país, el secuestro de la farmacéutica de Olot, María Ángels Feliú. Una historia cruel con final inesperado.

Así sucedió todo

Uno de los tratos más crueles a los que se puede someter a una persona es encerrarla durante largo tiempo en un espacio minúsculo en el que no puede moverse ni ver la luz. Este calvario sufrió la ya famosa farmacéutica catalana, apartada durante año y medio de sus seres más queridos y obligada a subsistir en una vida vacía e inhumana que sólo pudo mantener con su firme esperanza. Esta es la crónica de su cautiverio.

La investigación

Si largo fue el cautiverio de María Àngels Feliu, interminable resultó también la investigación. Hasta que se produjo la liberación de la farmacéutica, las autoridades manejaban una versión que quedó totalmente desmontada con la inesperada aparición. Entonces hubo que empezar de cero, en un tedioso trabajo en el que la memoria de la secuestrada fue esencial.

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La vida en el zulo

Un espacio de 1,80 metros de largo, por 1,70 de alto y 1,40 de ancho. Insuficiente para la vida de cualquier ser humano e insufrible durante 492 días. Si a ello se le añade una oscuridad total durante casi cuatro meses, la presencia de todo tipo de insectos, inundaciones frecuentes y ningún ápice de higiene, la situación es casi inimaginable. Un calvario por el que María Àngels Feliu pasó y del que le quedaron numerosas secuelas. Muchas de ellas, similares a las de millones de prisioneros torturados por el régimen nazi en campos de concentración.

Los protagonistas

La víctima del secuestro, uno de los más largos que se recuerdan en nuestro país. Pasó cerca de año y medio fuera de su casa, viviendo en un diminuto zulo en condiciones infrahumanas. En el momento de ser secuestrada tenía 34 años y trabajaba como farmacéutica en Olot junto a su hermana.