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La última víctima de Dani 'El Payaso'

Hablan una madre y una hija que aún no han olvidado a este delincuente. A Lucía le ha costado un trabajo indecible volver a recuperar la normalidad en sus relaciones afectivas. Ambas ahora se sienten amenazadas por la salida de prisión del hombre que abusó de ella cuando era menor. No tenía más que 13 años cuando todo esto sucedió.
Éste es el testimonio de Lucía: 
"Yo tenia 13 años y él era discjockey de la discoteca donde yo iba por las tardes, para menores. Nosotras no teníamos amistad, pero sí conocíamos a la gente de la discoteca y dejábamos allí los abrigos. Y una tarde, cuando voy a recoger los abrigos, él intenta abusar de mí y no dejarme salir. Se abalanza sobre mí y se propasa, no llegó hasta el final porque un chico vino adonde estábamos.
Fue violento. Él no me dijo nada sino que se abalanzó directamente y cuando ya vino un chico a ayudarme pues yo salí corriendo sin más.
Después ha tenido problemas con mis parejas posteriores, al ir intimando más. Hasta hace poco tiempo he tenido problemas con las parejas y luego en el período de tres, cuatro años, me costaba a una discoteca. No sabía cuánta pena tenía este hombre hasta que nos llamaron después de la Audiencia, me daba miedo cuando me cruzaba con gente que se le parecía.
El día del juicio recuerdo que fue el que más miedo tenía, por tener que declarar delante de él y porque no sabía cómo se iba a llevar el tema. Y cuando llegamos al juzgado con mi declaración para la policía fue suficiente, no tuve que declarar delante de él, que para mí fue lo que más miedo me dio.
"Nunca podré olvidarlo"
Yo creo que una persona así no se puede concienciar, una persona que abusa de una ni a tan pequeña, para mí no es persona ni es nada. A mí me da mucho miedo este hombre y además me siento obligada a acordarme siempre, por mi bien, por mi seguridad. Estoy obligada a no olvidarme nunca. Él podrá vivir muy tranquilo dentro de unos años, a lo mejor, no lo sé. Pero yo no puedo olvidarme y no voy a poder nunca.
 
Su madre ha tenido que asistir a todo esto impotente:
"Mi hija no me cuenta nada, a mí me lo comunica la policía y la estuvieron buscando, poqrue yo no estuve ese fin de semana. Me entero entonces de que había desaparecido desde las 10 de la noche hasta que apareció en casa de un amigo. A mí se me vino el mundo abajo porque todas las madres queremos cuidar a nuestros hijos lo mejor que podemos o sabemos y claro, pues a veces no estás.
Lo que pasa es que ni ella ni las otras ni as tienen ya vuelta atrás. Pero si de alguna manera hay justicia, debemos intentar que no ocurra así. Porque es muy fuerte que tú veas a tu hijo bien y que un desgraciado así les llegue a fastidiar la vida. Todos somos mayores y luego puedes tener problemas al a hora de relacionarte con tu pareja. También a la hora de salir a divertirte.
Sensación de estar indefensas
Ahora tienen que conformarse con la medida del juez que aleja al pederasta de sus víctimas. Pero para ellas no es suficiente:
"El otro día nos dieron una citación de la Audiencia Provincial y no nos especificaron de qué trataba, pero yo me acerqué para preguntar y ya cuando llegué me dijeron que salía. Que había cumplido 9 de los 12 a os que le habían asignado, que la pena le había sido rebajada por buena conducta y que si venía a la ciudad deberíamos denunciarlo.
Para mí no es seguridad un papel que me den, porque a mí si me lo encuentro no puedo decir voy a llamar un momento a la policía, claro".