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El epílogo de 'Bertin': Bertín Osborne

Ya lo decían los griegos: conócete a tí mismo. De mi invitado y anfitrión sabia un montón, por algo nos conocemos toda la vida, pero hay detalles que no conocía, que su padre tenía de seguros una correduría, y que con el toro de Osborne, compartimos más que el nombre. Que se escapó del colegio mil veces, siempre detrás de una chavala, aunque al final su amor mediterráneo se lo llevó una venezolana que conoció en un casting. Que a pesar de las malas lenguas, Bertín cocina de miedo. El arroz no se le agarra, se sabe la fecha de sus hijos y también el de la parra. Mi invitado y anfitrión  es en definitiva, un buen tipo, honesto, al que le pierde el pronto pero gana al pin pon. Que a pesar de las jugadas de la vida, nunca guarda rencor. Tras conocer sus entretelas, por fin puedo decir que somos almas gemelas.