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BMW xDrive, toda una referencia en capacidad de tracción y agilidad

El xDrive permite una distribución variable continua de las fuerzas que se transmiten a las cuatro ruedas. Todo a una rapidez desconocida hasta ahora, y es que el sistema reconoce en fracciones de segundo cuándo es apropiado cambiar el reparto de la potencia del motor. O lo que es lo mismo, reconoce la tracción idónea para cada situación; desde tracción integral a las cuatro ruedas, hasta la deportiva tracción trasera clásica de los BMW.
Una tecnología que multiplica el placer de conducir. Cada curva, cada recta, cada tipo de carretera en cualquier condición, tiene una respuesta única y precisa del coche.
Esta ayuda a la conducción única en el mercado se debe a que el xDrive puede pensar de antemano y anticiparse a las situaciones próximas en la carretera. Todo gracias a la información de los sensores de las ruedas, que muestran al sistema cuándo está a punto de patinar. Este tipo de datos es esencial, por ejemplo, cuando se toma una curva demasiado deprisa. Al instante, el xDrive se encarga de ajustar perfectamente la tracción entre los dos ejes y minimizar tanto subviraje como sobreviraje.
Gracias a la inteligencia del xDrive de BMW, el conductor dispone de las ventajas de la tracción a las cuatro ruedas sólo cuando realmente se necesita. en otras palabras, el sistema de tracción total de bmw evita las desventajas de los sistemas convencionales, y hace que las versiones con XDrive sean tan ágiles y dinámicas en el día a día como los bmw de tracción trasera.
Para dominar la tracción total inteligente, el xDrive se vale de un embrague multidisco controlado electrónicamente y del control de estabilidad DSC. este último permite que el xDrive pueda determinar de forma inmediata y muy precisa las condiciones reales de conducción para repartir el par motor entre los ejes delantero y posterior.
Como en todos los BMW, el control dinámico de estabilidad DSC puede desconectarse también en las versiones con tracción total. Una opción que permite a los conductores más atrevidos disfrutar de las aptitudes dinámicas de su coche. Eso sí, el xDrive nunca se ausentará para controlar los derrapajes.
Por si fueran pocas ventajas, el xDrive compensa sin el más mínimo problema incluso un cambio brusco de aceleración. Terrenos resbaladizos, tierra, nieve, gracias al tiempo de reacción del xDrive la pérdida de agarre de una rueda en la superficie brilla por su ausencia. Pero esta tracción total inteligente no es sólo para los todocamino, ya que en las ayudas a la seguridad entra toda clase vehículos. Muestra de ello es la nueva Serie 3 de BMW, también disponible con xDrive. De hecho, esta es la primera vez que un sistema de tracción de este calibre se monta en un coche del segmento medio.
Desde luego con tecnologías como esta no podemos dejar de reconocer los esfuerzos que realizan las marcas para que circular por nuestras carreteras sea más seguro.