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DTM vs. GT: los superdeportivos, cara a cara

Los coches del certamen alemán de turismos tienen reacciones más cercanas a los monoplazas que a los coches convencionales de carreras. Su chasis está formado por tubos de acero y sólo el techo está realizado con el mismo material que los coches de serie. Además, el piloto va sentado en una posicion mas retrasada de lo que es habitual en un coche de serie.

Los GT, que responden a la abreviatura de Gran Turismo, se desmarca del resto de coches de carreras por su longitud y anchura. La base de un GT como este Ferrari 430 de competición es similar a la de un coche de serie.

Las máquinas del DTM rinden potencias similares, pero su cilindrada, 3 litros, es menor que los GT, que alcanzan los 6 litros. Además, la capacidad de su depósito de gasolina apenas es de 40 litros frente al doble que pueden llegar a tener los GT. En el DTM, el repostaje apenas dura tres segundos y no hay cambio de piloto. Los GT, al ser más pesados, requieren de más tiempo en  el paso por boxes.

En los Ferrari y Porsche, los propios mecánicos ayudan a los pilotos a salir del habitáculo. El GT tiene más autonomía porque sus carreras pueden durar hasta dos horas, frente a los 50 minutos de duracion de las pruebas del DTM. 

En el certamen alemán las carrocerías son similares a los coches de serie, A4 y clase C, y a nivel electrónico no cuenta con ningún tipo de ayuda a la conducción. Los frenos ABS y control de tracción no existen en estos coches.
El Ferrari 430 es uno de los coches con más éxito en este tipo de campeonatos. La factoría italiana, con la ayuda de algunos preparadores como Michelotto, ha conseguido crear una máquina con más de 600 cv. de potencia y un nivel aerodinámico muy perfeccionado.

El precio de un Ferrari de estas características asciende a los 300.000 euros y su mantenimiento para cada cada prueba es sumamente caro. En aceleración, un coche del DTM ganaría a un GT pero el paso por curva del coche italiano sería igual o mejor. el cambio de marchas es también secuencial pero los Ferrari tienen levas en el volante y los coches del dtm todavía emplean la clásica palanca.

Los Audi y Mercedes pueden apurar más las frenadas gracias a su peso, su gran nivel aerodinámico y el comportamiento de sus neumáticos. El sistema de frenos que emplean son similares en ambos casos porque usan materiales como la fibra de carbono, muy parecidos a los que incorporan en la Fórmula 1.
La gasolina que emplean los Ferrari de competición no es comercial de 98 octanos. Losmotores DTM usan combustible de 102 octanos y su consumo cada 100 km/h. Supera los 20 litros.
El 4-30 de serie tiene un peso de 1450 kilos mientras que la variante de competición reduce esta cifra hasta los 1.100 kilos. Dentro de poco tiempo Ferrari ha anunciado la llegada de un nuevo coche, el 430 escudería, que promete ser más competitivo aún.