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Jeep Wrangler Polar, una joya de colección

Cada nueva edición limitada del Wrangler resulta casi una joya de colección. Y buena muestra es que los míticos Rubicon y Moab tienen ahora un compañero llamado Polar que cuenta con numerosos y exclusivos elementos de equipamiento.

En el exterior, las ranuras de la parrilla tienen inserciones de color negro gloss, el techo duro es del mismo color que la carrocería y el capó tiene la clásica e icónica joroba.

Las llantas son de 18 pulgadas y en uno de sus radios los ingenieros han escondido un detalle de gran valor sentimental como es la silueta de un pequeño Willis.

Los colores disponibles para ambas carrocerías de 2 y 4 puertas son azul Hydro y blanco brillante con la funda rígida de la rueda de repuesto en el mismo tono.

En el interior también existen nuevos elementos como un cuadro de instrumentos con un diseño exclusivo, volante de cuero y salidas de aire con inserciones en blanco y asientos calefactados, que llega por primera vez a este modelo.

Sin duda, la evolución que ha sufrido el comportamiento del Wrangler sobre el asfalto o la tierra es brutal. El dos puertas acelera de 0 a 100 en 10,6 segundos y alcanza los 170 km/h.

También el consumo medio de combustible ha sido claramente afinado ya que ahora firma 7,1 l/100 km, mientras que la variante larga consume 8 l/100 km. Se trata de un registro nada descabellado y similar al de sus pocos rivales.

La primera impresión al volante es sorprendente porque llama la atención su agilidad pese a tratarse de un vehículo que pesa casi 2.000 kilos.

En carretera puede mantener ritmos similares a los de una berlina media y su confort es más que aceptable, sobre todo, en la versión de cuatro puertas que lógicamente dispone de un mayor espacio para los ocupantes.

A pesar de contar con un techo duro, el nivel de insonorización es correcto y sólo resulta incómodo el acceso a las plazas traseras en el caso de la variante corta.

Pero, es en el campo donde el Wrangler no tiene ningún complejo. La tracción total y su gestión electrónica son perfectas para afrontar cualquier situación por muy complicada que resulte.

Con unos neumáticos mixtos, el Polar demostró que fuera de la carretera es imbatible, entre otros aspectos, gracias a sus esquema de suspensión y un diferencial trasero con autoblocante denominado Track Lock.

Así es el jeep Wrangler Polar, un todoterreno auténtico cuyo precios oscilan entre los 40.300 y 45.300 euros.