Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Toyota Hilux 2.5, para terrenos complicados

Es habitual verlo en las películas americanas, pero en las carreteras españolas sucede todo lo contrario porque esta categoría del mercado todavía no ha cuajado aunque, eso sí, poco a poco va creciendo su nivel de aceptación.

Está claro que no se trata de un vehículo para la ciudad, pero resulta muy útil para aquellas personas que necesitan mucha capacidad de carga y transitar terrenos complicados.

Un segmento en el que Toyota comercializa en España uno de los pick up más poderosos del mundo: el Hilux. Un coche cuya primera generación nació en 1967 y del que se han vendido 13 millones de unidades.

El modelo actual tiene una longitud de 5,1 metros y una altura de 1,8 m. Además, existen varias configuraciones de cabina y en nuestro caso, la unidad que probamos, contaba con la de cinco plazas.

La fortaleza que transmite la silueta de este modelo se ha completado con un diseño del frontal muy agresivo, unos neumáticos Goodyear específicos anclados en llantas de 15 pulgadas, estriberas que facilitan el acceso a los pasajeros y unos espejos cromados.

Pero todavía hay más porque su capacidad de carga es monstruosa, ya que supera los 5.000 litros, eso sí, hay que llevarla con todas las medidas de seguridad exigidas.

Cuando accedemos al interior nos damos cuenta de que es similar al de otros productos de la marca. Espacio que está presidido por una gran pantalla con navegador así como una lista interminable de elementos de control, entre los que destacan la conexión USB y el sistema de ayuda al aparcamiento mediante una cámara situada bajo la matrícula posterior.

Además, el volante dispone de varios botones que nos permiten controlar el sonido, manejar el teléfono y visualizar más datos en el display del cuadro de instrumentos.

Dejando a un lado el interior y el estilo del Toyota, nos encontramos con que el hábitat natural de este coche es el campo, los caminos forestales y cualquier tipo de superficie o rampa, del estilo que sea. Una afirmación que se basa en un poderío técnico de primer orden. Y no es para menos porque nuestra unidad equipaba el motor diésel de 2,5 litros, con 144 CV de potencia y cambio manual de cinco velocidades que firma un consumo medio de combustible de 7,3 l/100 km.

Por supuesto, esta pick-up viene equipada con tracción total, que se controla desde la palanca de la reductora, y unas ruedas especiales para la conducción sobre terrenos no asfaltados.

Pero una vez que abandona el campo y regresa al asfalto su comportamiento sorprende por su capacidad de adaptación. Es cierto que tiene un tipo de conducción muy particular que requiere práctica pero en carretera, a una velocidad no superior a los 120 km/h, se comporta como cualquier otro todoterreno.

Así ha sido la prueba con el Toyota Hilux 2.5, versión que está a la venta en España por un precio de 33.200 euros.