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Así se fabrica un neumático

Las plantaciones de caucho son el punto de partida para la fabricación de uno de los elementos más importantes de nuestro automóvil. De estas plantas se aprovecha su savia, en las que se obtiene el látex.
Un corte en la corteza del árbol es el comienzo de un trabajo de ingenieria complejo que acabará en los laboratorios. Pero el látex no es suficiente. Después de este trabajo de recolección, intervendran hasta más de 200 materiales.
Todos estos se mezclan en unas enormes máquinas denominadas 'máquinas Banbury', que funcionan sometidas a un enorme calor y presión. El resultado es un compuesto negro y gomoso que se triturará una y otra vez. Una vez enfriado, el caucho se procesa en láminas gruesas que se trasladan a las laminadoras, donde se cortan para ser los flancos, y las bandas de rodamiento.
Estas últimas se sujetan gracias a unos cables de acero resistentes a los pinchazos. Después de que los rodillos automáticos presionen todas las piezas unas contra otras, el neumático ya está listo para la vulcanización. En esta fase se da a los neumáticos su forma final y el diseño o dibujo específico de la banda de rodamiento. Todo esto gracias a unos moldes calientes que contienen el diseño de la banda de rodamiento y  las marcas de los flancos que pone cada fabricante y que exige la ley. Un trabajo que se lleva a cabo a más de 300 grados de temperatura durante 25 minutos.1
Si hubiera algún problema en el neumático o, simplemente, parece que pudiera haberlo, aunque sea una mínima imperfección, se rechaza. Algunos fallos los detectan los ojos y las manos especializados del inspector, y otros los detectan máquinas específicas. La inspección no se limita a la superficie. Algunos neumáticos se retiran de la línea de producción y son sometidos a rayos x para detectar cualquier fallo interno. Además, los ingenieros de control de calidad cortan, de manera regular y aleatoria, algunos neumáticos y estudian todos los detalles de su construcción que pueda afectar a su rendimiento, maniobrabilidad o seguridad. 
Pero el caucho no sólo se utiliza para fabricar neumáticos. Llantas, artículos impermeables, y todo tipo de aislantes son algunos de los productos que resultan de lo que aparentemente parecía un trabajo sencillo.