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Clar se dibuja en el pecho el nombre de su elegida... ¡Niki!

Niki, es el nombre que el tronista ha dibujado en su pecho como símbolo de que su decisión está tomada con el corazón. El tronista ha apostado por la pasión que siente por su pretendienta más guerrera. Llena de nervios y alegría, Niki se ha acercado a Clar y le ha besado apasionadamente al mismo tiempo, que Érika consolaba a una Anita destrozada, que veía como su ilusión se desvanecía. Una vez más, la alegría del amor ha compartido protagonismo con las lágrimas de la decepción.

Un tronista, dos novias de blanco, una de negro y un padre emocionado. La final de Clar tenía los ingredientes perfectos para ser una de las más emocionantes que habíamos vivido en ‘Mujeres y hombres’. Niki, Anita y Érika, solo una de ellas podía ser la elegida y todos estaban deseando saber cual era la elección de Clar, pero antes teníamos que ver como habían sido sus últimas citas románticas y recordar el paso de las pretendientas por el programa.

Primero llegó el turno de Anita, la pretendienta esta emocionadísima y no era capaz de articular palabra, por lo que decidió levantarse para abrazar a Clar. El tronista era consciente de que Anita se cortaba mucho delante de las cámaras y que no le había demostrado la mujer tan especial que era. Sin embargo, Ana no fue capaz de expresar con palabras lo que siente por Clar, ni el motivo de sus lágrimas, pero consiguió sacar su carácter para defenderse de los ataques de Niki.  La pretendienta le atacó asegurando que no tenía carácter y que dudaba de que supiera hablar porque siempre que había tenido que reaccionar se había quedado callada. Anita aseguró que para ella era muy difícil estar delante de las cámaras y que no solía hablar en castellano. Incluso, Niki insinuó que Anita se había interesado por el trono, algo que Érika no dudó en desmentir. El ambiente comenzó a tensarse, algo que no debía suceder un día tan especial para Clar.

Superado el enfrentamiento, llegó el momento de ver las citas románticas que Clar había preparado para sus finalistas. Anita fue la primera que esperó a Clar en la habitación de un hotel. El tronista le pidió que se pusiera un pijama ‘erótico festivo’ y le esperara dentro de la cama. Lo que Anita siente por Clar es muy fuerte y una vez más le hizo quedarse bloqueada y no poder aprovechar el desayuno que el tronista le preparó. La pretendienta salió de la cita llorando y volvió a derrumbarse en plató. Fiama para echarle una mano, no dudó en explicar que Anita es una persona muy diferente fuera de las cámaras y que lo estaba pasando muy mal.

La segunda cita fue la de Érika. En esta ocasión, Clar le pidió en una carta que se pusiera una toalla y le esperara en la terraza. A la pretendienta le esperaba un relajante masaje que le hizo ver la realidad de otra manera. Érika tenía la sensación de que no había tenido tiempo de conocer bien a Clar, y no dudó en comentarle que no sabía si le iba a poder corresponder en caso de que ella fuera la elegida. Eso sí, le aseguró que iba a estar a su lado hasta el final. En plató, hasta su padrino había cambiado de opinión y aseguraba que Érika es una persona maravillosa y la mujer que más pega con Clar, pero que no ha tenido tiempo de sentir algo tan fuerte como lo que siente Niki por el tronista.

La tercera cita fue con Niki. En esta ocasión, la pretendienta se encontró con una rosa y una nota que le pedía que le esperara dentro de la bañera, algo a lo que Niki no se negó. Clar entró en la habitación y en esta ocasión se puso un albornoz. Al mismo tiempo que Clar le llenaba la bañera de pétalos de rosas, los jóvenes estuvieron repasando su historia de amor en el programa y debatiendo las posibilidades que tenían las otras dos finalistas. El tronista en ningún momento mostró que ya tenía una decisión tomada y dejó a Niki muy nerviosa y con la sensación de que podía no ser la elegida. En ninguna de las tres citas Clar mostró un acercamiento, ni intentó besar a sus chicas.

Llegó el momento de tomar la decisión pero antes, Clar quiso agradecer a todo el mundo el trato recibido y la posibilidad que le habían dado al dejarle ser tronista. Inmediatamente después, Clar se quitó la camiseta y comentó que se iba a saltar sus propias reglas porque se había escrito en el pecho el nombre de su elegida. Mientras que Clar comenzaba a desabrocharse, sus chicas quisieron decir también unas palabras. Érika y Anita, le comentaron que serían sus amigas independientemente de la decisión que tomara y Niki no aguantó más: “Quítate la camisa ya”.

Juan, el padre de Clar también comentó que su hijo lo tenía muy difícil y bromeo: “Menudo marrón tiene Sergio, a ver quién tiene el pelo más feo de las tres”. El momento había llegado. Clar se abrió la camisa y enseñó el nombre de su elegida a Emma y a las gradas: “Niki”, pero las pretendientas no lo sabían todavía. No hizo falta ni una sola palabra. Clar se giró, se abrió la camisa y Niki se dirigió hasta él llena de emoción para besarle apasionadamente. Algo que también sucedió entre las otras dos finalistas. Érika no dudó en abrazar a su compañera Anita, al ver que las lágrimas de la decepción comenzaban a brotar de sus ojos.

Una vez más, la felicidad de una nueva pareja se mezclaba con las lágrimas de dolor de una de las pretendientas no elegidas.