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Ana Jarque se resiste a los encantos de Abel

Los pretendientes modelos han puesto a prueba las facultades de Ana para sentarse en el trono. Futbolines ha probado su sentido del humor, mientras que Abel y Dosantos han sacado a luz su lado más caliente. Ana se ha resistido a los encantos de Abel, pero no ha resistido su curiosidad con el tema de Dosantos y el tamaño.

Ana se ha sentado en el trono de ‘Mujeres y hombres’ para ser tronista aunque sea solo un día. La ex pretendienta de Clar ha conocido a los pretendientes modelos, Raúl Futbolines, Abel, Dosantos, Dani y Luismi. Después de charlar un ratito con ellos, Ana ha tenido que elegir a tres de ellos para tener citas y decirles los motivos. La tronista estaba muy nerviosa y no ha estado muy acertada en sus argumentos. A Luismi le ha dicho que le parecía que era demasiado bajito y a Dani le ha comentado que la cicatriz de su cara le daba aspecto de “malote”. Unos comentarios que en plató han tenido sus consecuencias. Luismi le ha comentado que no puede llamar bajito a nadie cuando ella mide un metro cincuenta y Dani le ha tachado de superficial: “Me juzgaste por mi cicatriz”. Ana ha intentado argumentar que no era esa su intención, pero ha terminado rompiendo a llorar cuando ha sabido lo que le sucedió a Dani.
Pero Ana, no solo ha tenido que superar las diferentes pruebas que le han puesto sus tres pretendientes elegidos, sino que ha tenido que estar durante todo el programa luchando por mantenerse sentada en el trono. Carmen, ex pretendienta de los toreros, ha llegado con la intención de convertirse en la nueva tronista. Carmen es mayor que Ana y ha demostrado que la experiencia es un grado poniendo en dificultades a la tronista exprés.
Ha llegado el momento de ver las citas que había tenido Ana como tronista y la mayoría se ha quedado con la boca abierta. Primero tuvo una cita con Abel y terminó empapada de agua. Los jóvenes empezaron la cita jugando con dos pistolas de agua y terminaron calados de arriba abajo. Ana aprovechó la ocasión y le pidió a Abel que se quitara la camiseta para ver que escondía. El pretendiente accedió encantado ya que era consciente de que le atraía mucho a la tronista además, Abel quiso ir un poquito más allá y ver si Ana era capaz de resistirse a darle un beso. Comenzó a acercarse mucho a Ana y al ver que no surtía efecto no dudó en darle besos por el cuello y hacerle cientos de caricias, pero Ana se mostró fuerte y contuvo las ganas de besarle. Fue una primera cita muy subida de tono, pero que le sirvió a Ana para asegurar que sus pretendientes tendrían que currárselo muchísimo más para darle un beso.
Después llegó el turno de Raúl Futbolines. El veterano del amor quiso comprobar la paciencia y el sentido del humor de la aspirante al trono. Algo que le resultó muy fácil porque si algo le sobra a Raúl es sentido del humor. Después de un rato de juegos y agua, Raúl le gastó una broma lingüística a Ana y la joven cayó en la trampa. Futbolines cree que Ana tiene un carácter muy sensible como para aguantar las tensiones del trono y como ejemplo puso su reacción al llorar cuando se había enterado del accidente que sufrió Dani.
 
Dosantos no estaba en plató, pero si que había tenido cita con Ana y se había convertido en uno de sus preferidos. En esta ocasión, fue Ana la que quiso probar a Dosantos y le preguntó qué cómo reaccionaría si ella hubiera tenido un mal día en plató y después se encontraran en una cita. Dosantos se mostró muy cariñoso y comprensivo, una reacción que gustó a la pretendienta. Si Ana se había controlado con Abel, no pudo hacer lo mismo con Dosantos. La tronista comentó que le daban mucho morbo los chicos de color y le preguntó que si era verdad el mito de los negros y el tamaño. Dosantos se lo tomó con mucho sentido del humor y aseguró que en esas situaciones él decía que era mulato. Ana mostró muchísimo interés por el tema y ganas de comprobar si lo que decían era cierto.
En plató, la cita no se tomó tan en broma como Ana explicaba que  había sucedido y Carmen aprovechó la situación para intentar demostrar que no estaba preparada por el trono. No le parecía que fuera una conversación adecuada para una primera cita, Ana se defendió como pudo, pero estaba un poquito descentrada y terminó asegurando que el tamaño era algo muy importante y que no pretendía “vérsela a Dosantos” durante el programa. Emma bromeó con el asunto: “Tú cuando piensas en Dosantos, piensas en vérsela”.