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Pascual: "Yo me voy de aquí"

Una fuerte discusión entre dos pretendientas ha precipitado la decisión de Pascual de abandonar el trono. Pascual ha explicado que no le merece la pena continuar en el programa porque él no busca fama ni dinero, lo único que quería era enamorarse y no lo ha conseguido. “No voy a estar calentando la silla o esperando a que entre la mujer de mi vida”, ha dicho entre lágrimas.

Rocío ha bajado las escaleras con mala cara y en esta ocasión sí tenía un motivo. La pretendienta ha explicado que está cansada de que quieran hacerle daño y de que no paren de salir confidencias suyas. Incluso, ha contado que podían llegar a salir los vídeos comprometidos de los que Pascual habló en anteriores programas. Rocío está harta y le ha dicho a Pascual que estaba pensando en abandonar el programa. El tronista estaba un poco incrédulo y Mireia ha querido que aclarara sus ideas. La pretendienta ha comentado que en el anterior programa se equivocó al encubrir a Rocío, pero que es verdad que dijo que Pascual besaba mal, que le contó que iba a expulsar a Cynthia, que su trono terminaba en marzo y que le pidió el teléfono al tronista para mandarle fotos y vídeos subidos de tono.
Rocío se ha quedado sin palabras y ha abandonado el plató muy, muy enfadada. Pascual no sabía muy bien que hacer y no se ha levantado porque está cansado de tanta confidencia y tantas versiones de una misma verdad. Las opiniones eran muy variadas, pero Rocío ha regresado para dar la suya. Tiene la sensación de que hay un complot contra ella y que Mireia ha actuado con muy mala intención. Mireia asegura que la que actúa con mala intención es Rocío y el plató se ha convertido en una guerra campal. La cara de Pascual no estaba diciendo que no le estaba gustando nada la situación, pero lo que no esperábamos era que lo único que dijera fuera "Yo me voy de aquí" y abandonara el plató.
Las pretendientas han salido corriendo tras el tronista y el plató se ha quedado mudo, hasta que el tronista ha regresado. Pascual tenía la decisión más que tomada, pero Emma le ha pedido unos minutos para saber cómo estaba y poderse despedir de él como se merece. Pascual se ha roto del todo y ha explicado que no le compensa estar en el trono. Venía con la ilusión de enamorarse y se ha encontrado con un montón de cosas que no le gustan y que le están influyendo en su carácter, algo que no quiere que pase. Pascual no necesita la fama ni el dinero, y ha explicado que para él el tema de los bolos no es una diversión sino un trabajo. No quiere que estar en el trono se convierta en algo que hace sin ganas ni ilusión: "No me voy a quedar aquí calentando la silla o esperando que entre la mujer de mi vida".
Por primera vez, todo el mundo estaba de acuerdo en que era una pena que Pascual hubiera perdido la ilusión y que tuviera decidido que se fuera del trono. Ganchos, asesores y pretendientas han intentado animar a Pascual para que cambiara de opinión, pero el tronista lo tenía claro. Eso sí, se ha derrumbado ante el cariño que estaba recibiendo. Quién también se ha derrumbado es Anabel Pantajo, le da muchísima pena que un hombre que merece la pena como es Pascual se vaya de esa manera cuando lo único que estaba pidiendo era cariño y sinceridad.
Emma ha bajado las escaleras con la necesidad de darle un abrazo a Pascual y ha conseguido retenerle hasta el próximo programa.