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Iván, a Ruth: “Te quiero y quiero que te vengas conmigo”

Iván está cansado de aguantar que le llamen "chulo de playa" en plató y de que Ruth no confíe en él, pero tiene claro que no quiere perderla y se ha plantado en mitad del plató y le ha pedido hasta cinco veces que deje el trono y se vaya con él. Sin embargo, Ruth tiene claro que no le gusta lo suficiente para abandonar su trono.

A Ruth no le ha hecho demasiada gracia el reto de Iván con los Jemelos porque seguía desconfiando de que Iván la fuera a dejar para intentar ser tronista y ha dejado claro que plató que ella está convencida de que vale mucho más que un trono. Una reflexión que también comparte Jonathan, pero que ha llevado a Iván a asegurar en plató que Ruth no es la misma persona en las citas que en el plató. El pretendiente siente a Ruth como si fuera su pareja en las citas, pero cuando llegan al plató solo le demuestra desconfianza y no sabe qué ha hecho él para que desconfíe de él de esa manera. Iván está convencido de que es él pretendiente que más le demuestra a Ruth y que ella no confía en él, no sabe por qué, y que tampoco le ha defendido nunca. Ruth se ha enfadado mucho porque tiene la sensación de que siempre intenta dejarle mal y le ha pedido que se defendiera él solo, pero que en este momento se callara porque se estaba pasando.
Ruth se ha enfadado, pero Iván también estaba muy molesto porque cree que él no tiene por qué aguantar que le estén llamando todo el día "chulo de playa" y que lo aguanta únicamente porque Ruth le gusta mucho. Sin embargo, Ruth le ha dejado claro que ella no tiene la culpa de que le tachen de chulo y que ya le ha dicho muchas veces que debería callarse y tratarla con más respeto. Iván y Ruth han entrado en una discusión en la que el auténtico motivo parecía ser la desconfianza que el entorno de Ruth tiene sobre el pretendiente.
La tensión entre Iván y Ruth era máxima y sus ojos han empezado a llenarse de lágrimas. Iván no entiende por qué Ruth no puede confiar en él y ha querido que la tronista le dijera por qué no se fiaba de él, pero lo único que ha conseguido es que Ruth le dijera que no se fía de él porque no le conoce y porque ve ciertas detalles en su comportamiento que no la cuadran. Iván ya no sabía que hacer así que, ha decidido abrirle su corazón y gritar a los cuatro vientos que se está enamorando de ella y que la quiere. Iván no quiere perder a Ruth, pero tampoco sabe si puede seguir aguantando las constantes críticas en plató. Ruth se ha agobiado muchísimo porque sentía que la estaban presionando y ha abandonado el plató llorando.
Unos minutos después, Ruth ha regresado al plató y le ha explicado a Emma que Iván le gustaba muchísimo, pero que no se fiaba de él. Iván no sabía si entendía lo que su tronista le estaba diciendo o si no quería entenderlo. Ruth le ha pedido que le dejara tiempo para descubrir por qué no se fíaba de él y que entendiera que no es el único chico que la gusta, pero Nacho la interrumpido para dejar claro que la tronista no estaba hablando con el corazón y lo estaba haciendo por boca de Steisy.
Iván lo ha pasado muy mal al ver a Ruth fuera del plató y volverle a escuchar decirle que no se fía de él así que, ha decidido cortar por lo sano. El pretendiente se ha armado de valor y ha asegurado que la única forma que se le ocurría para que Ruth confiara en él era pedirle que abandonara el trono y se fuera con él en ese mismo momento. El plató se ha quedado en shock con la petición de Iván, pero Ruth se ha limitado a mover la cabeza con gesto negativo. "Yo quiero estar contigo, lo tengo súper claro y me importa tres pepinos el trono o lo que sea. Yo a ti no te cambio por nada, pero yo no puedo estar aquí aguantando todo lo que se me dice porque yo lo paso mal", ha asegurado el pretendiente antes de matizar su decisión explicando que estaba muy cansado de que se le tachara de "chulo de playa" y que al final iba a terminar estallando y quedando de algo que él no es. "No", es lo primero que ha dicho Ruth ante la petición de Iván. Ella dijo que se iría del trono cuando estuviera enamorada y de momento, no se fía de Iván. La tronista no sabe por qué no se fía de él e Iván cree que si no se fía de él después de cinco meses, es probable que no lo llegue a hacer nunca.
Iván estaba destrozado y tras ver su octava y mejor cita con Ruth, se ha puesto en pie y le ha hecho toda una proposición de amor: "Cuando estamos en la cita la veo como si fuera mi novia y luego vengo aquí y es otra cosa diferente. Sé que quizás no soy la mejor persona del mundo, puedo parecer un chulo y a veces hablo más de la cuenta, y la cago. Pero cuando la cago es porque hago más de la cuenta y todo lo que hago, intento hacerlo para ti, para que seas feliz, estés contenta y que estés bien... Y a lo mejor a veces, me equivoco, pero quien tiene boca se equivoca. Yo no quiero verte mal porque parece que la culpa de que estés así la tengo yo y me siento súper mal. Porque si yo me quedo callado después de lo que está pasando, no estoy siendo yo. Lo que hago malo es lo que haría cualquier chaval que se está enamorando. Todo lo que hago lo hago entorno a ti, yo quiero estar contigo, tía. Te quiero y quiero que te vengas conmigo y te prometo que si tomas la decisión de venirte conmigo, no te voy a fallar, te lo prometo... No tengo muchas cosas claras en mi vida, pero que quiero estar contigo lo tengo clarísimo". Así ha sido la impresionante declaración de amor de Iván a Ruth, pero la tronista se ha quedado inmóvil porque su corazón le estaba diciendo que no se fuera con él.
Tras ver su cita sin cámaras, el plató se ha quedado en silencio y con la mirada puesta en la pareja que estaba sufriendo por el amor y la desconfianza. Jonathan, el más perjudicado con esta situación, no sabía ni que pensar. Ruth le ha pedido que tuviera en cuenta que durante la cita estuvo pensando en él, pero cuando él le ha preguntado qué si pensaba que iba a llegar a confiar en Iván, la tronista le ha dejado mudo: "Tampoco me fío de ti". Un razonamiento de la tronista que ha llevado a Nagore y a Elisa a pedirle que pensara mejor las cosas porque no podía seguir sin fiarse de nadie por estar en el trono.
Iván tiene claro que Ruth es muy joven y que todavía está a tiempo de equivocarse muchas veces pero sobre todo, tiene clarísimo que la mejor decisión que puede tomar es irse con él porque le ha prometido delante de toda España que no la va a fallar. El pretendiente volvía a prometerle por tercera o cuarta vez amor eterno, pero ella lo único que quería era salir corriendo del plató y no mirar atrás. Ruth no iba a dejar todo por un hombre del que no se fía, pero también tenía claro que Iván no se iba a marchar, algo que el pretendiente le ha corroborado volviéndole a decir que se quería ir del programa, pero con ella. Eso sí, le ha dicho que él no la iba a fallar, pero también le ha pedido que escuchara a su corazón y se olvidara de todas las cosas malas que le dicen de él porque no son ciertas. Parecía estar claro que Ruth no se iba a ir con él, pero Emma ha querido saber que iba a hacer él. "Mi corazón me dice una cosa y la cabeza otra, pero es que yo no la quiero perder. Ahora mismo estoy en duda porque me están catalogando de lo que no soy y esto es una mancha negra en mi curriculum".
Emma les ha comunicado a nuestros particulares 'Romeo y Julieta' que tenían un minuto para tomar una decisión porque el programa había llegado a su final. Iván ha tenido claro que él no iba a pedirle más a Ruth que se fuera con él porque "yo no soy nadie para obligar a las personas a hacer algo que no quieren". El pretendiente se había cansado de luchar y tenía la sensación de que Ruth iba a seguir haciendo caso a los demás y que él se iba a enamorar cada vez más de ella y que se iba a terminar marchando enamorado y sufriendo. Una reflexión que ha hecho que Ruth volviera a pensar que su pretendiente tenía en la cabeza el trono libre de Julen y que sus palabras no han sido sinceras. Por unos minutos hemos pensado que su historia de amor había llegado al final porque Ruth ha bajado las escaleras para sentarse en el trono e Iván parecía que se iba a marchar. Sin embargo, la tronista no se equivocaba e Iván ha bajado las escaleras para sentarse de nuevo en su silla de pretendiente: "Creo que igual me equivoco y que la gente que me conoce va a pensar que soy un calzonazos, pero yo me voy a quedar". En ese momento, Ruth ha corrido a consolar al pretendiente que le ha robado el corazón, pero del que no se fía.