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Antonio abandona el plató lleno de lágrimas

La cara de Antonio anunciaba que algo iba a pasar pero, nadie podía imaginar que en mitad del programa el torero iba a tener que abandonar el plató hecho un mar de lágrimas. El último programa terminó con el trío 'La, la, la' en plena ebullición pero, después de una cita de 24 horas con Luz todos esperábamos que Antonio regresara a plató con las ilusiones renovadas. Eso sí, de momento sabemos que el matador tiene ya las ideas muy claras.
motivos personales
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Había llegado el momento de ver la cita de 24 horas con Luz pero, antes Emma quiso que las pretendientas vieran algunos momentos y escucharan la palabra boda. La tensión iba en aumento y llegó a su momento cumbre con Luz bajando las escaleras coronada con un velo de novia. "Yo ya no aguanto más", exclamo Carmen mientras abandonaba el plató. La pretendienta estaba muy cansada de que todo el mundo tuviera claro que Luz iba a ser la elegida y que ella allí no pintaba nada más. Pero, a pesar del arrebato, la actitud paralizante de Antonio hizo que Carmen volviera a sentarse en su silla y decidiera ver la cita completa. El torero escondía un secreto que todo el mundo estaba deseando descubrir.
Un día en Córdoba
Luz llegó a Córdoba llena de ilusión y dispuesta a olvidar por un momento lo sucedido en plató el día anterior pero, eso sí, con la intención de que sus besos le costaran muy caros a su tronista.
Antonio se presentó en la estación del tren con un ramo de rosas rojas en la mano y dispuesto a disfrutar al máximo el día que ambos tenían por delante. El torero quiso comenzar fuerte y llevó a Luz a la sala de enlaces matrimoniales de los Reales Alcázares. Después de la bromita inicial, la pareja pasero por sus jardines, pidió deseos en la fuente del amor y disfrutó de la belleza cordobesa como una pareja de enamorados.
Antonio se mostró más divertido y caballero que nunca al mismo tiempo, que Luz intentaba aparentar estar dolida por lo sucedido en plató y no pudo evitar sacar el tema. La situación era cada vez más relajada y Antonio se lanzó: "Pídeme algo que quieras que haga para ganarme un besito". Pero, la pretendienta lo tenía claro y hasta que no le hiciera sentirse como una reina no iba a tener más quebesitos en la mejilla.
Todo comenzaba a fluir, Antonio llevó a su chica en brazos por media Córdoba, le cubrió con su paraguas como si fuera su novia, se convirtieron en el centro de los flashes de un grupo de turistas japoneses... Pero, Luz seguía reticente, ella no era su novia, era: "Una amiga especial", sentenció.
El resto de pretendientas no estaban muy cómodas con las imágenes que estaban viendo y volvieron a increpar al torero, quien sin inmutarse aseguró: "Yo tengo las cosas muy claras". Carmen no daba crédito a lo que estaba escuchando y le pidió que fuera más claro. Pero, Emma abandonó su sitio en las escaleras y les pidió a las chicas que fueran pacientes, que vieran la cita completa y que ya habría tiempo para que Antonio contara los motivos que le llevaban a tener esa cara de preocupación y tristeza.
Al ver la tensión del ambiente, Emma decidió dar paso al bando de Rafa para que Antonio se pudiera relajar un poco. Sin embargo, unos minutos más tarde, el torero rompió a llorar y salió corriendo del plató.
¿Qué le pasará a Antonio? ¿Cuál será el motivo de sus lágrimas? ¿Cómo habrá terminado la cita con Luz? ¿Qué será lo que Antonio tiene tan claro?