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Antonio, cada vez más frío con María

La tercera cita entre Antonio y María no fue tan intensa como las dos anteriores. El tronista estaba más frío y distante, y quiso saber muchas más cosas sobre su pretendienta. Ella le contestó a todo lo que él preguntaba, pero esto no bastó para aclararle las ideas al torero, quien terminó la cita asegurando que aunque María le gustaba mucho, tenía algunas dudas sobre ella.
La cita comenzó muy bien , ambos tenían muchas ganas de verse y, una vez juntos, Antonio se sinceró con su pretendienta: "Tú eres una de las chicas a las que de verdad, de verdad, quiero conocer". Pero después de estas bonitas palabras, el torero fue directo y le comentó una de las preocupaciones que tenía sobre ella: "Algunas veces me da la sensación, cuando nosotros hablamos y demás, que me sigues mucho la corriente". María, a quien no le gustaron nada estas palabras le contestó que ella siempre le decía lo que pensaba, incluso cuando creía que algo le podría sentar mal, y le aclaró: "Yo soy una persona con mucho genio, pero también soy muy fácil de tratar. Pero, a parte, contigo creo que tengo más feeling". Antonio quiso tranquilizarla y le comentó que no se preocupara porque ésta no iba a ser la última cita.
Para que el encuentro se destensara pasaron a hablar de sus gustos. , a lo que ella contestó afirmativamente: "Aunque ahora me veas con es vestidito, a mí me llevas al campo y soy la mujer más feliz del mundo". Antonio fue más allá: "Si yo te dijera: 'Cásate conmigo' y tú me dijeras que sí, con esto te estoy diciendo que a mí me gustaría vivir en una finca, ¿sería problema para ti?". La pretendienta le contestó que no, y que aunque, le gustaba mucho la idea de vivir en el campo no descartaba que pudiera cansarse de esa vida. Antonio quiso saber si a María le gustaba el campo
El tema de los toros también estuvo presente en la cita de Antonio y María. Ella quiso saber si quería volver a torear y él le dijo que era algo que ahora no se planteaba, pero sí le dejó claro: "Nunca me voy a desvincular del mundo taurino". Antes de despedirse, el tronista le hizo una petición a su pretendienta: "La próxima cita la podríamos tener en un sitio más romántico".
Tras la cita, Antonio no tenía buen sabor de boca "Tengo que seguir valorando en el futuro qué es lo que pasa con María". : "Ha sido una cita para confundirme más y para estar más espeso". El torero reconoció que María le gustaba muchísimo y eso le hacía bloquearse muchas veces, pero aún así, sentía que no había resuelto sus dudas: La pretendienta estaba mucho más contenta, había sido muy sincera en todo lo que Antonio le había preguntado y creía que eso le había servido para que su tronista la pudiera conocer mejor. Y aseguró: "Estoy dispuesta a cualquier cosa para ser feliz con una persona".
Ya en plató, con ella. Pero el tronista no pensaba lo mismo: "Yo creo que ella estaba controlando la situación", y añadió algo que lo desconcertaba: "No me lleva la contraria para nada, a todo me dice que sí. El otro día yo esperaba ponerla en una situación extrema pero no me salió". A diferencia que con Luz, en este caso todos percibían que era María la que lo daba todo y que era Antonio quien estaba poco receptivo. María confesó no haber estado del todo bien en la cita porque sintió a Antonio muy frío, distante y a la defensiva