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Blanca a Raúl: "Siempre te he mirado con ojos especiales, desde el primer día"

En la octava cita de Blanca y Raúl los besos volvieron a ser los protagonistas. La química y la pasión entre ellos eran evidentes, no podían esconder sus sentimientos, y dentro de un círculo de velas que, según Raúl, representaba la llama de su amor, hablaron, se miraron y se abrazaron. Hablaron de ellos y de todo lo que se decía, pero ambos afirmaron tener confianza plena en el otro y eso les era suficiente. Tras la cita, ambos reconocieron que sus sentimientos eran cada vez mayores y que su relación continuaba afianzándose cada vez más.
En su octava cita, Raúl esperaba a Blanca dentro de un círculo de velas, que según le explicó el pretendiente, "Las velas, digamos, que son nuestra llama, y que se trata de mantenerla encendida". Tan a pecho se tomó Blanca este mensaje que no dudó en besarlo apasionadamente.
"Estoy aquí con mucha ilusion, me has dado alas con lo que hiciste", le dijo el pretendiente a Blanca, para agradecerle que fuera en su busca y le demostrara que de verdad le importaba. La tronista le contestó que "También me las he dado yo", y añadió que "Para mí fue muy importante el momento en el que te fuiste, porque fue cuando me di cuenta de que, realmente, te perdía porque no quería que te fueras por nada del mundo".
Raúl le dijo que para él fue muy fuerte verla allí. Blanca le comentó que ella estaba más nerviosa que él, pero el pretendiente le dijo que "No sabía donde meterme". La tronista le confesó que "A mi madre le encantó, está alucinada. Me dijo que: 'Cuando estés con él me llamas y me lo pasas, por favor, solo para decirle una cosa'". El chico le comentó que a su madre también le encantó la demostración de amor y le dijo que "Está como loca contigo". La química entre ellos era evidente, saltaban chispas cuando se miraban y no separaron sus manos en ningún momento.
Por eso, y para que esa relación tan especial no se rompiera, Blanca le aconsejó a Raúl que "No hagas caso de nada. Que sé que hay opiniones que no". El chico, para que no se preocupara, le dijo que "Hablar, hablan de todo el mundo, pero yo me fijo en lo que veo, y tengo que creerme lo que veo". La tronista tenía miedo de que algunos comentarios pudieran confundirlos, pero Raúl le aseguró que confiaba en ella plenamente, lo que la tranquilizó bastante: "A mí con eso me vale, con que confíes en mí". El pretendiente le confesó que, dado el punto en el que estaba su relación, "No me gusta verte tener citas con otros chicos. A ver, en la cita de Aitor, sé que no ha pasado nada, y no hay problema, pero sí sé que es un rival fuerte".
Estas palabras le encantaron a Blanca, porque sabía que si verla con otros chicos no le gustaba era porque ella le importaba de verdad, y para demostrale que a ella también le importaba él, Blanca le dijo que "Yo siempre te he mirado con unos ojos especiales, para mí siempre has sido especial, desde el primer día". "Hoy por hoy, me tienes encantado, así que ya está", fue el mensaje que Raúl quiso que Blanca se llevara de la cita, y de broma, antes de despedirse, le dijo que "No tengas más citas con ninguno de los demás. Quédate, nos quedamos aquí a cenar ya y a vivir".
Tras la cita, Raúl comentó que "Yo veo cada vez cosas más bonitas, a parte, ella me está dando mucho y eso a mí me pone feliz, y besarla, es que me nace hacerlo, e igual me reprimo un poco por respeto a ella, pero estaría todo el tiempo pegado a ella". Por su parte, Blanca dijo que "Todo está siendo tan bonito que me da miedo que la realidad no sea esto", y aseguró que "Cuando lo beso es porque realmente me apetece, y cuando pienso en los demás, en parte, me da igual y, en parte, no. Yo me muevo con impulsos y lo que me sale, me sale".
Ya en plató las opiniones fueron muy variadas. Evidentemente, a Josep y Aitor no les gustó lo que vieron, ya que cada vez veían a Blanca más lejos, aunque eso sí, aseguraron que no perdían la esperanza de poder llegar al mismo punto en el que estaba Raúl. Virginia comentó que Blanca debía empezar a tomar una decisión, porque aunque todo fuera muy bonito, si no avanzaban todo se iba a desvanecer entre ellos.
Tamara por su parte, y muy en su línea, lo tenía muy claro: "Blanca no se quiere separar del trono". La colaboradora no entendía como la tronista no se había levantado y se había ido con Raúl, y afirmaba que no se creía que Blanca estuviera buscando el amor, porque si fuera así, ya habría tomado una decisión. Estas palabras le costaron una discusión con Maribel quien apoyó a Blanca y espetó a Tamara que no era, precisamente, un ejemplo a seguir ni era nadie para aconsejar después de como se había comportado ella en el trono.
Ni Blanca ni Raúl se pronunciaron sobre estas opiniones . Ellos sabían lo que había entre ellos y eso les bastaba.