Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Carlos: "Cuando Marta lo tenga claro yo aquí estoy"

La cuarta cita de Marta y Carlos fue muy diferente a las anteriores. No sabemos si en sus cabezas algo les decía lo que iba a suceder tan sólo unas horas después o que las dudas de Marta sobre sus sentimientos ya comenzaban a hacer mella en los sentimientos del maño. El caso, es que la despedida fue muy diferente al beso apasionado de su último encuentro.
"Eso ya se verá, no hay prisa"
 
 
 
 
Pero, la cita también tuvo tiempo para las risas y el coqueteo. Marta intentó descubrir que se escondía bajo la camiseta de su pretendiente y descubrió un tatuaje en el que un sol trival rodeaba al símbolo japonés del amor.
 
 
 
 
"Quizás me precipité", le respondió Marta, antes de que Carlos pusiera la puntilla, "nos precipitamos". Ante estas declaraciones, ambos jóvenes estuvieron de acuerdo en que no tenían ninguna prisa por encontrar su objetivo. Incluso, la tronista llegó a admitir que estaba asustada, "cuando consigues lo que tanto deseas te asustas".
Además, el tema del tiempo volvió a salir. La pareja de enamorados se lamentaba de que las citas duraban muy poco tiempo y que la espera entre programa y programa era demasiado larga, dando tiempo a que las cabezas idealizaran a la otra persona. "Es duro tener ganas de darte un beso y ahora, volverte a casa otra vez", llegó a asegurar el maño.
"Me gustas pero me das miedo", se lanzo a decir Marta antes de confesarle que Álvaro estaba en el medio de su amor. Y es que la tronista necesita "que uno de los dos me decepcione", para poder tomar una decisión. Una frase que llevó a Carlos a marcharse de la cita con un frío beso de despedida.
Ya separados, Carlos se arrepintió de haberse marchado de esa forma de la cita, "me siento triste por irme así". Por su parte, Marta se quedó totalmente bloqueada ante la reacción de su pretendiente y se arrepintió de que la cosa hubiera terminado de ese modo.
Un final que para nada hacía imaginar lo que iba a ocurrir tan sólo unas horas después.