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Carlos sale al encuentro de Marta

En el anterior programa vimos como Marta, antes de dejar el trono, asegura que se iba a bajar en Zaragoza para intentar recuperar el amor de Carlos. Una promesa que no se ha quedado en agua de borrajas y que la catalana a cumplido aunque, el maño no la estuviera esperando en la estación.
Vimos como pero, lo que no sabíamos era lo que había pasado cuando el maño decidió ir a verla en mitad de su crisis de nervios durante el programa de 'Mujeres y Hombres...'. Muy atento y educado como de costumbre, Carlos entró en la sala dónde Marta estaba llorando a moco tendido. Marta confesaba sus sentimientos hacía Carlos y pedía perdón por su noche loca
Una situación muy tensa, en la que ambos hubieran preferido que no estuvieran las cámaras ya que, no sabían muy bien que hacer o decirse. El maño intentó tranquilizar a Marta y le aseguró que para él todo estaba olvidado y que no quería seguir hablando más del tema. Y es que, para él había sido una pena que su historia hubiera salido mal y aunque todo el mundo comete errores, era mejor cerrar en ese momento el asunto y que ambos comenzaran su vida de cero, "yo me quedo con los momentos bonitos", llegó a asegurar.
Marta por su parte, no sabía muy bien como actuar, ya que veía que el hombre de su vida estaba a punto de marcharse para siempre. Una situación incomoda para ambos en la que Carlos le dijo que él nunca cerraría la puerta, "puede que nos veamos dentro de quince días y la cosa cambie. Yo voy a estar en Zaragoza", le dijo antes de darle un beso en la frente y salir de la habitación.
La catalana tras unos minutos, reaccionó y salió corriendo tras de él pero, su reacción no fue suficiente para que su pretendiente cambiara de opinión después de todo lo que había sucedido en plató y de haber escuchado que Marta decir que prefería estar sola.
Tras ese drástico final, Marta decidió luchar por su amor y se subió en un tren rumbo a Zaragoza. Aunque, estaba muy nerviosa por la reacción de Carlos, ya que no sabía con que podía encontrarse, la catalana se pasó todo el viaje en tren soñando con un apasionado encuentro y volviendo a repetir hasta la saciedad que estaba enamorada de Carlos y que lo único que quería era estar con él.
Sin embargo, cuando la ex tronista se bajo en la estación de Delicias, se encontró sola. Carlos no había ido a recogerla y todavía le quedaba un duro trabajo antes de averiguar dónde vivía el maño. "Las puertas del tren se han cerrado. Es una señal del destino", se dijo así misma para darse ánimos.
Con su maleta a cuestas, Marta llegó hasta el barrio en el que le habían dicho que vivía Carlos y se puso como loca a preguntar a sus vecinos la dirección exacta de su amor. Una vez localizado el portal, llegó lo más duro. Llamar al telefonillo. "No me atrevo, estoy temblando", aseguró la catalana.
Finalmente, Marta se decidió a llamar y Carlos bajo a su encuentro. Aunque la situación, fue un poco tensa Carlos no dudo en abrazar cariñosamente a Marta.