Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Fon: "¿Me estás llamando feo?"

Con las flechas al hombro y completamente ataviado de Robin Hood, Fon esperó ansioso la llegada de Jenni e incluso, salió de la cita muy emocionado. Una emoción que en seguida se vino abajo cuando escuchó las palabras de Jenni nada más terminar la cita: "Más que a una amistad no creo que lleguemos".
 
 
 
Aunque, el pretendiente intentó forzar un poquito el roce físico con su reina, la cosa no le salió bien hasta el abrazo de despedida. Y es que, Jenni lo tenía claro entre ellos no iba a poder existir nada más que una amistad. Una conclusión muy distinta a la que sacó su pretendiente quien salió convencido de que él le podía aportar muchas más cosas que el resto de pretendientes que seguramente no sabían ni dónde estaba Cuenca.
 
El chico estuvo enseñando a su cronista a tirar alguna que otra flecha e intentado hacerla reír en todo momento. Pero, después llegó el momento de hablar y la cosa se complicó un poquito más. Fon le pidió que se quitara las gafas para poder mirar esos preciosos ojos y quizás se excedió un poquito en la ristra de halagos que le regaló a la madrileña. Y es que, él estaba convencido de que el feeling entre ambos estaba surgiendo.
Al tratar el tema del físico, Jenni le dijo que ella no sólo se fijaba en los musculitos sino que también buscaba a una persona con corazón. Una frase que Fon se tomó por otro sentido: "¿Me estás diciendo que soy feo?". Pregunta que puso a Jenni entre la espada y la pared antes de recurrir a la respuesta más fácil.
Después de escuchar este comentario, Fon se mostró muy coherente y educado: "A mí me gustaría seguir luchando pero si tiene las ideas tan claras lo que no voy ha hacer es el tonto". Eso sí, antes de salir cumplió el deseo de Miriam y se marcó un estupendo baile.