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Irene se declara a Vicente

Quiere ser tronista y ya tiene claro a quién quiere entre sus pretendientes: Vicente. Desde su primer momento en el plató, Irene ha mostrado un gran interés por el gancho y ya ha podido decírselo a la cara. Él se siente "halagado" pero no va a lanzarse a sus brazos, tiene que conocerla y, para ello, le ha lanzado un improvisado test en el que descubrimos a una aspirante "luchadora, aventurera y espontánea".
En el último programa,  una de las aspirantes a tronista, esperaba a alguien en plató que no estaba: Vicente. Ella quiere conocerle  y él, tras ver el vídeo, se sentía "halagado" porque una chica como ella tuviera interés por él. Es la primera vez que hablan, pero no la primera vez que coinciden en el mismo lugar. Irene le ha visto en numerosas ocasiones, le vio en el programa y un día pudo observarle en directo en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas: "Te vi el ocho de noviembre, esperabas a alguien... No parabas quieto, hablabas por el móvil, puedo decirte hasta cómo ibas vestido, pero tampoco ese día te fijaste en mí". Irene,
Vicente parecía agradado por la meticulosa observación a la que la pretendienta le sometió. Pero no va a lanzarse a sus brazos, primero, tiene que conocerla y decidió ponerla a prueba lanzando un improvisado test con el que descubrió interesantes datos: Tiene 35 años, algo que para él no es un problema en absoluto, ha estado un año en Los Ángeles, es azafata de vuelo... A Vicente, la chica no le "desagrada" pero le encantó definitivamente cuando le confesó que odia el tabaco, primer punto en común entre ellos.
Emma empezaba a ver que el interés surgía mutuamente por lo que sugirió que ambos tuvieran una cita para hablar largo y tendido. Pero, antes, Vicente debía saber algo:  La idea le echó para atrás instantánemanete, pero había una explicación: Irene tenía que tener una cita para comprobar cómo se desenvolvería como tronista, una justificación que le tranquilizó. Irene ha tenido una cita con otro gancho, Raúl.
En el encuentro, Irene se mostró tal y como es. Asegura ser consciente de la posición que va a tomar y tranquiliza a Raúl asegurando que no tiene ningún ex o novio ocultos que puedan causarle problemas en el trono. Además tiene "muy claro" lo que busca, no se fija en un físico, no le gusta etiquetar a la gente y se cree capaz de distinguir a los chicos que quieren salir en televisión de los que realmente buscan el amor.
Sin duda, lo que diferencia a Irene del resto de aspirantes es su vestuario: "No es rebeldía, me da igual lo que la gente pueda pensar". Para ella, que su chico sea mayor o tenga familia no es un problema, siempre y cuando esto no le impida hacer su vida: "Para mí viajar es primordial, no puedo pensar en una casa e hijos porque me agobio", explicaba a Raúl.
Tras la cita, la image de Irene era la de una chica independiente con las ideas muy claras, algo que le encantó a Vicente: "Me gusta, la veo bastante resuelta y desenvuelta. Quizá es un poco precipitado pero mejor que las cinco del reciclaje", apuntaba el gancho.
A Irene le tocaba girar la ruleta de la suerte y le tocó chasco: Un test con el que pudimos conocerla un poquito mejor. De pequeña quería ser ella misma pero "mejorada", la apodaban la maniática por su forma de vestir, su pintor favorito es Boticelli, odia que un hombre sea presumido, la mejor forma de seducirle es el misterio, nunca se ha planteado tontear con una mujer y se define en tres palabras: Espontánea, aventurera y luchadora.
 Ya la conocemos, sabemos quién es y qué quiere. Sólo queda saber si ella ocupará el trono y si Vicente será uno de sus chicos.