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Luz: "Sobran las palabras, no hace falta que diga mucho para ver lo que hay entre nosotros"

Luz quería tener una cita especial con Antonio por lo que le propuso un juego de sabores: el número de sabores que el torero acertara se convertirían en besos para la chica. Aunque, al principio, el tronista fue algo recatado, al final, no dudó darle un romántico beso que parecía no tener fin. Ellos quedaron encantados, pero el resto de pretendientas, aunque resignadas, no se lo tomaron tan bien.
La pretendienta propuso a su tronista un juego muy sabroso: a su pretendienta. El resultado fue de ocho aciertos, por lo que el torero no dudó en dar a Luz sus ocho besos correspondientes, pero, para sorpresa de la chica ninguno fue en su boca. Pero ella también quiso un par de besitos y en este caso no desaprovechó la ocasión para darle un piquito a su tronista. Antonio tenía que probar y oler lo que Luz le ofrecía y por cada acierto podría darle un beso
Tras el juego, Antonio quiso saber qué opinaba Luz de las relaciones a distancia y la chica le contestó sin dudar: "No me gustan". A raíz de esto surgía un problema: ella vivía en Cartagena y él entre Córdoba y Madrid, pero Luz lo solucionó en un momento: "Ahora mismo no tienes que guiarte por eso, porque la vida da muchas vueltas. Lo más bonito es sentir y, luego, Dios dirá", aseguró.
Antonio se tiró entonces a la piscina, y le preguntó si le importaría convivir con él, ya desde el inicio de la relación, para evitar así la distancia. La pretendieta se quedó sorprendida, pero no se lo pensó: "Yo no tengo problema, además soy muy fácil de convivir porque soy muy 'apaña'", le dijo.
Después de la conversación, a que había conseguido con el juego, por lo que no dudó en hacer trampas y le dijo a Luz que todavía le quedaba uno. Ella, por supuesto, se dejó engañar y se dejó llevar: el torero le dio un romántico beso que estaba muy lejos del piquito anterior y ella no dudó en aprovecharlo, tanto que el tronista la paró: "Ya está, que te me embalas", soltó rompiendo la magia. Antonio se dio cuenta de que había desperdiciado algunos de los besos
Tras la cita, Luz no cabía en sí de gozo: "Sobran las palabras, no hace falta que diga mucho para ver lo que hay entre nosotros", y añadió: "Cuando estoy con Antonio no pienso en nadie más", confesó. Antonio estaba muy ilusionado, según él, las últimas citas que había tenido con Luz estaban siendo muy intentasas y su octava cita le había encantado: "Me voy con una sonrisa en la boca. Mi cara define mi estado", aseguró.
Ya en plató, las reacciones fueron diversas. Tanto Emma como los colaboradores estaban encantados con la cita, pero obviamente, las pretendientas de Antonio no lo estaban tanto. Raquel, la última de sus pretendientas en llegar, estaba un poco triste porque veía que sus posibilidades de conquistar al torero se reducían cada vez más, aunque él la animó diciéndole que si seguía ahí sentada era por algo. la cita, pero aseguró que "No voy a tirar la toalla". Antonio le dijo que quería que continuara así, pero le confesó que con ella. A Darilia tampoco le había hecho mucha gracia su actitud con Rafa, poniéndose a su altura, había hecho que se enfríase
Miriam , muy a su pesar, confesó que, aunque le había gustado mucho la cita con Luz, veía a Carmen con más posibilidades: aseguró. Este comentario propició una nueva discusión entre Carmen y la asesora del amor que no llegó a nada, ya que era evidente que nunca iban a coincidir en opiniones, pero como siempre , quien además de posicionarse de parte de la pretendienta no se olvidó, esta vez, de reconocer el mérito de Luz. "Al final te vas a ir con lo fácil, no vas a valorar el carisma y el buen hacer que tiene Luz", Carmen tuvo en Antonio a su máximo defensor