Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Maite: "Creo que puedo confiar en él"

Tamara anunció que Ismael podría haberse "liado" con otra chica además de haber asegurado que su objetivo en 'Mujeres y hombres' no es Maite sino conseguir el trono. Tras esta grave acusación, Ismael acudía a su cita "tocado" pero con la intención de convencer a la tronista de sus objetivos: "Confía en mí, no hice nada malo, vengo a conquistarte a ti, no a convencer a nadie de que quiero conquistarte".
Maite "tocado" por la confidencia que Tamara había anunciado llegaba a la tercera cita con Ismael con mucho calor y él estaba preparado para aliviarla con un helado. El pretendiente decía estar en el programa anterior; ve ilógico lo dicho por la gancho ya queél no diría a un desconocido que su objetivo en el programa no es Maite sino el trono. El pretendiente quería dejar muy claro a la tronista que su objetivo no va más allá de conquistarla.
La tronista necesitaba que su pretendiente fuera sincero. Asegura que le molestaría más que su objetivo fuera el trono que el hecho de que tuviera un acercamiento con alguna otra chica. Tamara no puso pruebas sobre la mesa, no hay fotos ni vídeos, por ello, Maite pidió a Ismael que se lo negara todo quitándose las gafas de sol y se lo dijera mirándola a los ojos.
Ismael no lo dudó, se quitó las gafas y, guiñando los ojos a causa del sol, le dijo a su tronista: "Confía en mí, no hice nada malo, vengo a conquistarte a ti, no a convencer a nadie de que quiero conquistarte". Por ahora, Maite le cree ya que no tiene pruebas, pero alberga un miedo que sigan saliendo confidencias de su pretendiente, entonces, quizá empiece a creer algo.
Por el momento, el asunto parecía aclarado. Pero lo que parecía ser el fin de una crisis, se convirtió en la expulsión definitiva de Ismael.