Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Maite escucha "boda" y echa a correr

Velas, champagne y fresas, Frank preparó una romántica cita para Maite en la que, sin embargo, cometió un grave error: Mecionar la palabra "boda". A Maite no le gustan nada "los agobios" y prefiere no pensar en caminar hacia el altar, pero esto no es lo único que no le gusta de Frank y es que, por algún motivo, no logra saber qué siente por él.
La segunda cita de Maite y Frank comenzó con un error y es que la tronista confundió el nombre de su pretendiente con el de Iván. Mientras tanto, él preparaba un caminito de velas para conseguir darle al encuentro un toque de romanticismo: "Lo que quiero es conseguirla", confesaba ante las cámaras. Frank quería demostrar lo romántico que es, algo que encantó a la tronista y, por ello, no sólo hubo velas sino también champagne, "¿Qué, me quieres emborrachar?", preguntaba Maite y él le daba la razón aunque su objetivo no era aprovecharse de ella sino descubrir lo que en realidad piensa "Los borrachos nunca mienten", le decía.
Y tras el champagne llegaron las fresas. Frank le llevó una a la boca y Maite confesaba que le daba "vergüenza", algo positivo ya que asgura que si no le interesara nada, no se sentiría incómoda en esa situación. A Frank le gustó este comentario, pero no podía evitar recordar que su nombre no está entre los favoritos de la tronista: "Has nombrado a le reprochaba, pero Maite intentaba restarle importancia: "Los tenía más en mente porque había tenido cita con ellos". Iván y Alonso",
En ese momento, Frank se percató de que no se ha quitado el llamador de ángeles que le regaló. La tronista aseguraba haber pedido ya su deseo y el pretendiente esperaba que fuera el mismo: "Que salgamos los dos juntos". Frank le explica que fue su propia hija la que le dio la idea, "estamos muy ilusionados, creo que se lo contagio". Ella parecía encantada con estas confesiones, "me gusta que me cuentes esas cosas". Maite
Volvieron a brindar, esta vez, entrelazando sus brazos como se hace en las bodas. Sembargo, tuvieron algún que otro problemilla de coordinación: "Para el día de la boda hay que ensayarlo", decía Frank y cometía un grave error: "¿Ya me estás diciendo que nos vamos a casar?", preguntaba Maite recelosa, "Todavía no, pero todo a su tiempo ¿Ya te asustas?", le preguntaba Frank y es que a Maite no le gustan nada "ni las prisas ni los agobios".
A pesar de todo, se despidieron con dos cercanos besos, la sonrisa de Maite le delataba: "Está ascendiendo posiciones, siempre tiene una sonrisa, una mirada muy tierna, me aporta mucha tranquiliad" Sin embargo, cuando llegaron a plató, el semblante de Maite había cambiado. Ella dice buscar un compañero de viaje, no un marido "digo frena". Cree que Frank busca algo más estable en ese sentido, pero ella aún tiene muchos planes para su vida.
Pero la boda no es el único obstáculo entre ellos. Aunque Maite le ha visto con otros ojos, en el foro han acusado a Frank de todo tipo de cosas, por lo que ha decidido denunciar: "Supuestamente estoy buscado por la Guardia Civil, me planté en el cuartel y les dije que supuestamente me están buscando, supuestamente soy un traficante de drogas, me han puesto de lo peor..." Pero parece que esto no es lo que más afecta a Maite y Emma García creyó ver la respuesta: "Pues que no te gusta", pero Maite continúa confundida: "Cuando salí de la cita pensaba una cosa y en plató pienso otra". Por ello, ante esta confusión, dejaron a Frank en una de las butacas del particular cine de hasta que la tronista aclare sus sentimientos. 'Mujeres y hombres y viceversa'