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Nacho vuelve para contar su verdad y se ve envuelto en una lluvia de posibles copulas

Nacho llegó a 'Mujeres y Hombres' para hablar con Samira y para aclarar la confusión que se había vivido en el plató cuando Tamara lo acusó de ir pregonando a los cuatro vientos que se había acostado con ella. Su intención de tener una tranquila conversación con Samira se vio truncada cuando Marta y Silvia, que estaban en el programa como posibles candidatas para ocupar el trono, lo acusaron de lo mismo. Esto olía a encerrona.
Cuando Samira manifestó su deseo de que Nacho volviera a plató para conquistarla, Tamara no tardó en advertirle que el extremeño no era trigo limpio. Según la ex tronista Nacho se ha encargado de pregonar que se ha acostado con ella, algo que según Tamara es totalmente falso. Después de la tensión que se vivió en el plató cuando el extremeño llamó para dar su versión de los hechos, el finalista de Jenni decidió volver a 'Mujeres y Hombres' para explicarle a Samira lo ocurrido y dejarle claro que no tiene nada que ocultar.
Tras las acusaciones de Tamara, Samira no tenía del todo claro que proponer a Nacho como pretendiente fuera buena idea. El extremeño quisó explicarle en primera persona a la tronista que nunca va a ir a un plató a contar su vida privada ni la de la gente con la que se relacionaba. Aclaró también que cuando llamó al programa para defenderse de las acusaciones de Tamara, dijo que no se había acostado con ella porque es un caballero y no quería ir por ahí contando sus intimidades.  El futbolista también se sintió un tanto ofendido con las palabras con las que la madrileña se refirió a él en el plato.
Está claro que Nacho y Tamara no tienen la misma percepción de la realidad. Tamara afirmaba rotundamente que no se habían acostado y aseguraba que había personas que podían atestiguarlo. En las gradas, Pedro defendía a Tamara y aseguraba que había sido testigo de una conversación entre Tamara y Nacho en la que el extremeño decía que no se habían acostado.
Ante el cruce de acusaciones era imposible sacar algo en claro. Cada uno tenía una versión de los hechos y Samira ya no sabía de quien fiarse. Cuando parecía que la tormenta amainaba Marta y Silvia, que se encontraban en el plató como posibles candidatas para ocupar el lugar de Meritxell en el trono, también quisieron intervenir.
Marta aseguró que Nacho había ido diciendo por ahí que se habían acostado. "Sólo nos hemos dado un par de besos en un taxi", afirmaba. Silvia también le acusó de lo mismo. El extremeño no daba crédito de lo que estaba pasando en el plató. Le parecía surrealista. Aseguró atónito que a Silvia ni la conocía y que con Marta había coincidido dos minutos.
Viendo el panorama que se estaba viviendo, en el plató cada vez estaban más convencidos que todo era una encerrona para perjudicar a Nacho. Emma, intentando poner orden, lo veía "muy raro". A la cadena de rumores le olía muy mal, "esto me parece que está controlado o dirigido", comentaba el consejero del amor. Samira estaba segura de que lo que Marta y Silvia querían era protagonismo. Pipi
La vuelta al plató le dejó a Nacho mal sabor de boca. No sabía como intentar hacer ver a la gente que decía la verdad. Ante su desesperación decidió jurar que no estaba mintiendo. El tema dio unas cuantas vueltas más, Tamara, Silvia y Marta volvieron a repetir sus argumentos contra Nacho, quien a su vez recalcó que ellas mentían. Al final y bastante harta del espectáculo formado, Samira dijo la última palabra: "Le voy a dar una cita para que me lo explique todo fuera del plató y después decidiré si va o se queda", decisión que no gustó nada a sus pretendientes.